Juan J. Molina

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domingo, 29 de abril de 2012

Día sin Impuestos – Tax Freedom Day, por Cristina Berechet


El 29 de abril llega a España el tan esperado día sin impuestos. Dicho de otra forma, la sociedad española necesita 119 días de trabajo para cumplir con sus obligaciones tributarias.

Cristina Berechet – Jefe de Investigación del think tank Civismo y directora del estudio
El Día sin Impuestos o “Tax Freedom Day”, como es conocido en el mundo anglosajón, es la fecha en la que una sociedad ha generado suficientes ingresos para cubrir todas las obligaciones tributarias. A partir de entonces es cuando ya no trabajamos para la administración y empezamos a ganar dinero neto.
El Día sin Impuestos traduce la presión fiscal en el número de días que se necesitan para pagar tanto los impuestos directos e indirectos, así como las cotizaciones a la Seguridad Social.
Según los últimos datos publicados, en el año 2010 trabajamos 119 días para hacer frente a todos los impuestos. De éstos, 53,1 días se dedicaron para la Administración Central; 22,7 para la Administración Autonómica; 10,5 para la Administración Local y 32,7 para la Seguridad Social (ver gráfico).
Días de trabajo dedicados a pagar impuestos a la Administración (2010)
Fuente: Día sin Impuestos del think tank Civismo
En los últimos nueve años, la presión fiscal en España ha ido aumentando. Si en 2002 el día sin impuestos llegó el 5 de mayo, en 2007 se necesitaron 15 días más para que la sociedad cumpliera con sus obligaciones tributarias, posponiéndose la fecha hasta el 20 de mayo. A pesar de esta tendencia ascendente, en los últimos tres años el día sin impuestos cambia de rumbo y se adelanta hasta el 28 de abril en 2009 y 29 de abril en 2010, 21 días antes que en 2007, año en el que más días hemos trabajado para la administración (ver gráfico).
Día sin Impuestos: España 2002-2010

Fuente: Día sin Impuestos del think tank Civismo
La inversión de esta tendencia no se debe a reducciones de tipos impositivos, sino a la caída de la actividad económica. La crisis económica ha reducido sustancialmente la capacidad recaudatoria de todas las administraciones. Los impuestos más ligados a la actividad económica, como el IVA y el Impuesto de Sociedades, son los que más se han resentido. En tres años, su recaudación cayó un 26 y un 65% respectivamente, lo que prueba la fuerte caída del consumo y de los beneficios empresariales registrada en el periodo 2007-2010. El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) también descendió pero en menor medida: un 9,43%. En 2010, el aumento de los tipos impositivos del IVA y los impuestos especiales ha llevado a un repunte de la recaudación por ambos tributos, pero los ingresos están todavía lejos de los alcanzados en el periodo 2007-2008. Mientras tanto, la recaudación del resto de impuestos se contrae aún más. Por ello, las subidas de tipos impositivos del último año (IVA e Impuestos Especiales) únicamente han atrasado el día sin impuestos 24 horas más (del 28 de abril al 29 de abril), mientras que la contracción de la actividad económica entre 2007 y 2009 adelanta el día sin impuestos en 22 días sin que haya una reducción de los tipos.
Una vez más se prueban los efectos de la traicionera curva de Laffer: una subida de los tipos impositivos no siempre se traduce en una mayor recaudación fiscal o en el aumento de ingresos esperados.

Día sin Impuestos a lo largo de la geografía española

A pesar de que los tipos impositivos son muy parecidos de una comunidad autónoma a otra, la presión fiscal y el día sin impuestos varían mucho: desde el 13 de marzo en Canarias hasta el 23 de julio en la comunidad de Madrid.
Estas variaciones reflejan el amplio espectro de factores que influyen en la presión fiscal, desde el Producto Interior Bruto (PIB) y el efecto de la capitalidad hasta al desempleo existente en cada región, pasando por la diversificación y tipo de actividad económica e incluso la sede social de alguna multinacional.
En el año 2010, las últimas en liberarse de las contribuciones tributarias fueron Madrid, Cantabria y Cataluña. Su día sin impuestos llegó más tarde que la media nacional, que fue el 29 de abril. No obstante, el caso de Madrid hay que analizarlo con cautela ya que el día sin impuestos refleja una presión fiscal elevada por el efecto capitalidad y sede social, pero no se traduce en una mayor presión fiscal sobre los residentes. Madrid tiene elevados porcentajes del conjunto de la recaudación de las delegaciones de la Agencia Tributaria especialmente en impuestos como los Especiales, IVA y en menor media en Sociedades e IRPF (impuesto sobre la renta).
Día sin Impuestos 2010
Las CCAA con menor presión fiscal y, por tanto, las primeras que celebraron el día sin impuestos en el mes de marzo fueron: Canarias, Castilla y León, Extremadura, La Rioja y Murcia. Les siguieron las CCAA con una presión fiscal moderada, cuyo día sin impuestos cayó en el mes de abril: Andalucía, Galicia, Baleares, Aragón, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana, Asturias, Navarra y País Vasco.
Si analizamos el periodo 2009-2010, de las 17 comunidades, sólo siete aumentaron la presión fiscal con el incremento de los tipos impositivos, mientras que todas las demás siguieron reduciendo su recaudación fiscal frente a su PIB. Esto muestra una vez más que las subidas de los tipos impositivos tienen efectos adversos a los esperados dependiendo de la región.
Metodología
El Día sin Impuestos es el primer día del año en el que una sociedad en su conjunto (ciudadanos y empresas) ha ganado suficiente dinero para satisfacer sus obligaciones tributarias.
El Día sin Impuestos es un indicador que traduce la presión fiscal en el número de días de trabajo que a lo largo del año se necesitan para pagar los tributos establecidos. Esta presión se calcula comparando los ingresos tributarios con el Producto Interior Bruto (PIB). Los ingresos tributarios considerados incluyen los impuestos directos e indirectos recaudados por la Administración Central, Autonómica o Local y las contribuciones a la Seguridad Social. Sin embargo, no se incluyen las tasas y otros ingresos.
Los datos utilizados para calcular la presión fiscal se basan principalmente en las liquidaciones de ingresos de cada una de las administraciones, pero para los datos más recientes se han utilizado estimaciones y/o previsiones de liquidaciones y, en algún caso, previsiones de ingresos de los presupuestos de CCAA y municipios. Para la distribución geográfica de la ejecución del presupuesto de ingresos de la Seguridad Social para los años 2009 y 2010 se ha utilizado una metodología que tiene en cuenta el número de afiliados a la Seguridad Social en cada CCAA y una constante regional. En el caso del PIB, los datos utilizados son previsiones, avances o estimaciones. Por ello, de un año a otro pueden surgir ligeras modificaciones en las fechas publicadas como el Día sin Impuestos.

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