Juan J. Molina

Juan J. Molina
Juan J. Molina
Mostrando entradas con la etiqueta SOCIALISMO DEL SIGLO XXI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SOCIALISMO DEL SIGLO XXI. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de diciembre de 2014

10 razones por las que soy chavista, por Fergus Hodgson





Es hora de aceptar las bondades del paraíso venezolano



EnglishMi viaje a Venezuela me ha convertido: el mundo necesita más socialismo del siglo XXI, y ahora estoy orgulloso de ser un defensor de Hugo Chávez y el presidente Nicolás Maduro. Voy a compartir con ustedes mis razones.
1. Hacer fila forja un espíritu comunitario
Si no han visto las largas filas en los comercios es porque no han visitado Venezuela recientemente. Y esto no solo ocurre durante Navidad. Las largas esperas le permiten a uno hablar con gente que normalmente no lo haría, y hablar sobre lo que uno hubiese hecho si no tuviese que estar haciendo fila es un excelente tema de conversación.
valencia-detergent
La gente se conoce mientras hace cola para obtener detergente en Valencia, Carabobo.  (PanAm Post)
2. La inflación es divertida
Try putting US$90 worth of Venezuelan bolívares in your wallet. You too can have this "problem." (PanAm Post)
Intenten poner US$90 en bolívares dentro de su billetera.  (PanAm Post)
¿Tuvieron alguna vez el problema de tener tanto dinero que no cabe en sus billeteras? Aquí en la Venezuela chavista puede experimentar esto y mucho más. La escasez del billete de mayor denominación (Bs. 100) le permitirá convertirse en un experto en contar billetes.
John Maynrd Keynes estaría orgulloso de lavertiginosa devaluación del bolívar. Esto quiere decir que todo el mundo está gastando rápidamente su dinero y estimulando la economía para crear prosperidad. ¡Imagínense todo el crecimiento económico que llegará con la hiperinflación!
3. La variedad está sobrevalorada
Algunos prefieren un supermercado repleto de productos, con múltiples opciones, pero eso solo complica la vida de uno. Quién no ha visto a la gente desperdiciar su tiempo hasta escoger qué producto llevar, incluso cuando las diferencias son mínimas.
Bajo el chavismo la vida es más sencilla; hay muchos productos que no se encuentran en ninguna parte. Aparentemente los venezolanos están acaparando el desodorante, por lo que se puede disfrutar de los olores naturales del cuerpo.
¿Quieren comprar un auto? No necesitarán sacarlo a dar una vuelta de prueba. Puede acercarse a cualquier concesionario de autos, hacer su orden y quizás en un año o dos lo estarán conduciendo.
Check out the selection, in the manual. We don't need cars in our car yards to waste our time. (PanAm Post)
Los venezolanos no necesitan que los autos estén en los salones de exhibición. En Carora, Lara, no pierden tiempo con esas cosas. (PanAm Post)
4. La propaganda es demasiado bella
Venezuelan highways offer a wonderful array of Chavista artwork, in memory of El Commandante Supremo. (PanAm Post)
Las autopistas venezolanas ofrecen un maravilloso arreglo de obras de arte chavistas, en memoria del Comandante Supremo. (PanAm Post)
Aquellos que acusan a los chavistas de no lograr nada más que arruinar la economía y crear caos, obviamente lo dicen porque no saben leer. Sus líderes han demostrado ser increíblemente creativos en pintar grafitis y ubicar grandes carteles en todos lados.
Enormes carteles enaltecen a los responsables del éxito venezolano y recuerdan a los transeúntes que El Comadante vive y la Patria Grande sigue.
Visitors to the bus station in Carora can rest easy that Chávez "will always live in the hearts of [his] people." (PanAm Post)
Los visitantes de la estación de buses de Carora pueden dormir tranquilos: Chávez siempre vivirá en sus corazones. (PanAm Post)
Solo basta observar los resultados de estas palabras de amor. Noten los lujosos relojes de los sacrificados líderes, quienes pueden atribuirse el mérito del éxito de los venezolanos, y las viviendas de lujo que habita la gente común.
5. Cuba es un modelo económico a seguir
Los chavistas aprenden de los mejores, del régimen que ha perfeccionado el comunismo y ha mantenido el control total por más de medio siglo. Los cubanos, incluyendo uno de loscamaradas del Che Guevara de la gloriosa Revolución, les proveen sus conocimientos económicos. Se especializan en lograr que el salario promedio alcance los US$20 mensuales y a cambio los cubanos reciben apenas $13 mil millones al año en diversas formas de ayuda.
Puede que haya habido algunas decisiones que indiquen que los líderes del régimen cubano están dejando atrás el comunismo. Si esto es verdad, es porque se han vendido a las mentiras del capitalismo malvado y el crecimiento económico. A diferencia de los Castro, los chavistas se mantendrán fieles a su causa. Están orgullosos de llamar a su sistema “socialismo bolivariano“.
6. Me gusta vestir de rojo
Si tienen una debilidad por la belleza del rojo, Venezuela es para ustedes. Mientras que los miembros de la oposición desprecian el rojo, y prefieren vestir un aburrido blanco, los leales chavistas se visten de rojo en todas las manifestaciones. Los trabajadores estatales demuestran su orgullo llevando el rojo hasta para trabajar.
Este es un lugar en el que pueden disfrutar de la vestimenta roja y al mismo tiempo decirle a todo el mundo que son socialistas.
Petroleos de Venezuela employees show their loyalty to the regime that cares for them. (@maduradascom)
Empleados de Petróleos de Venezuela S.A. visten de rojo en homenaje al régimen que cuida de ellos. (@maduradascom)
7. ¿A quién no le gusta las cosas gratis? 
Algunas personas son débiles y no pueden madurar para tomar las riendas de su propia vida. Necesitan que los mejores los abastezcan, y las autoridades chavistas se han puesto a la altura. No solo proveen atención médica gratuita, cuando hay, también le ordenan a los comercios reducir los precios o de lo contrario enfrentar las consecuencias.
Cuando la gente decide llevarse productos de las tiendas sin pagar, las autoridades hacen la vista gorda —como lo haría Robin Hood. Lo hacen para detener a los verdaderos ladrones, los comercios que no cobran precios justos. Incluso, a veces la gente le roba al Gobierno, pero ese tipo de robo es inaceptable.

Usurpación masiva de apartamnetos bajo la supervisión del Chavismo
https://www.youtube.com/watch?v=xCUrgS6H8yY

8. La democracia funciona mejor sin disidencia
Organizaciones de derechos humanos han criticado al presidente Maduro por encarcelar al líder opositor Leopoldo López  y hasta han calificado la imputación a la exdiputada María Corina Machado como “ridículas acusaciones de conspiración”.
¿Cuán ingenuos pueden ser? No se trata de atacar a los opositores políticos. El Partido Socialista Unido de Venezuela debe permanecer unido, y ellos dan el mismo trato de escrutinio y ostracismo a sus propios miembros. Hace poco hasta fue necesario abrir una linea telefónica de denuncias para exponer a los infiltrados.
9. No soy ningún fascista, imperialista o persona sin corazón
Cualquiera que no apoye al chavismo merece alguno de esos tres epítetos, y deben ser denunciados. La lógica es muy simple: si no cae bajo una de esas tres categorías, debe ser un chavista.
“La líder fascista venezolana María Corina Machado está llamando abiertamente a un golpe de Estado contra el presidente Maduro. ¿Otra primavera?”
Admito que no todos los chavistas saben de dónde viene la palabra fascismo, pero eso es irrelevante. Mientras suene mal, es útil para insultar a los opositores de la Revolución del Pueblo.
10. El Gran Hermano Chávez todo lo ve
Painted on a wall in Tintorero, Lara, Chávez is watching you, and he knows whether you've been bad or good. (PanAm Post)
La mirada del Líder en una pared en Tintorero, Lara. Chávez te está observando y sabe si has sido bueno o malo. (PanAm Post)
Quizás 1984 de George Orwell sea ficción, pero Hugo Chávez es El Líder Eterno y sus ojos están por todas partes —en las paredes de todo el país. Chávez les está observando y sabe si se han comportado bien o mal. Un cura católico me dijo que está deificación de una persona es ridícula pero, por las dudas, prefiero creer.
chavista-airport
El “líder eterno” saluda a los visitantes que arriban a Venezuela en el aeropuerto internacional Simón Bolivar. (PanAm Post)

domingo, 16 de noviembre de 2014

EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI, FUNDAMENTOS ECONÓMICOS. Por Juan J. Molina



“La gran paradoja de las revoluciones Marxistas conocidas hasta el presente es que han terminado en pesadillas peores que las realidades sociales que creían combatir”

Ricardo Rodriguez Morales

En su obra “Fin del capitalismo global. El nuevo proyecto histórico”, Dietrich junto con el científico Arno Peters establecieron el que sería el modelo económico de nuevo proyecto histórico que reemplazaría definitivamente las imperfecciones de la economía de mercado: La Economía planificada de equivalencias.
La economía planificada de equivalencia concentra el valor del trabajo en el hombre y no en el capital. Este sistema rompe con el esquema clásico de la explotación laboral con fines meramente crematísticos para apoyarse en el verdadero valor del trabajo, motivando a los hombres a trabajar por el bienestar y el sostenimiento social a través de la asignación de un valor establecido para la hora laboral sin importar el trabajo que realicen, el género de la persona o su edad. A través de esta planificación se elimina de manera inmediata la expoliación, la dominación y la enajenación, haciendo a los hombres dignos de su trabajo, teniendo en cuenta que solo ganarán más en cuanto a la relación de las horas laboradas.[i]
Este esquema tan simple es la base de la economía del “nuevo” socialismo del siglo XXI: trabajo a destajo. En aras de un igualitarismo a todas luces imposible por injusto e inviable, la solución para evitar desigualdades económicas sería unificar el precio de la hora de trabajo sin tener en cuenta, ni la calidad, ni la cualificación necesaria para llevarlo a cabo. Dará lo mismo que seas cirujano cardiovascular que afinador de gaitas. Qué sentido tendrá prepararse durante años para un oficio complicado y de alta responsabilidad, si la recompensa a tu esfuerzo es la misma que cualquier otro trabajo menos complicado y con menos esfuerzo o responsabilidad. Quién va a desempeñar los oficios más duros y sucios si los más sencillos producen la misma recompensa. ¿La satisfacción personal de realizarlos? Esa posibilidad puede funcionar en algunos y al principio de sus carreras profesionales pero para la inmensa mayoría, a menor responsabilidad y esfuerzo e igual rentabilidad, el camino a seguir está clarísimo: lo que no me gusta, me cansa o requiere un esfuerzo superior, que lo haga otro.
Con este sistema solo habría una forma de prosperar: trabajar más horas. La gente con ganas de mejorar su situación económica y de poder realizar  algún proyecto personal, solo podrá hacerlo matándose a echar horas a destajo. ¿Les gustaría que les operase a corazón abierto un cirujano que trabajase todos los días una media de 15 horas? ¿Qué les realizara la revisión de su instalación de gas un técnico que lleve 16 horas revisando instalaciones? Así podríamos poner una infinidad de ejemplos y nunca acabaríamos.
Qué ocurriría con los trabajos que nadie quiere y son indispensables: recoger la basura, enterrar a los muertos, barrer las calles, asfaltar carreteras, recoger aceitunas, limpiar las alcantarillas, etc. El gobierno del socialismo del siglo XXI terminaría por obligar a los ciudadanos a hacerlo, total, si da lo mismo lo que hagas porque siempre cobrarás lo mismo, no tendremos más remedio que tragar con hacer también lo que nadie quiere hacer o el sistema colapsará.
¿Y las empresas? Quién se va a molestar en coordinar a los trabajadores de un turno o en pedir a un operario que no se duerma en su puesto de trabajo o que llegue a su hora, con el mal rollito que supone, si haga lo que haga, me esfuerce más o menos, la hora de trabajo vale lo que vale y no hay más cáscaras.
Como es lógico este tipo de medidas no se pueden poner en marcha de un día para otro, es un proceso lento y continuo. El primer paso es limitar los sueldos por arriba con la idea de evitar desigualdades extremas. El siguiente paso, lógico en este camino, es ir igualando los sueldos más bajos con los más altos hasta alcanzar unos baremos que, de manera suave y sin fricciones, nos conduzcan a esa hora de trabajo a un precio fijo cuya variabilidad será tan exigua, que nos hará caer en la situación antes descrita: no habrá incentivos suficientes para esforzarse y solo el trabajo a destajo permitiría mejoras económicas, el pluriempleo y la muerte del tiempo libre serán las dos primeras consecuencias de este despropósito. En Cuba el sueldo medio mensual es de 24 dolares, el de un médico que es de los más altos, es de 28 dolares, la diferencia es irrisoria.
Partidos radicales como Podemos, Izquierda Unida y los socialistas pivotan sus programas laborales y económicos en este tipo de estrategias que nos llevarían al desastre.  Unos de una forma más explícita y otros con más o menos disimulo, pero al final, la meta es la misma: un igualitarismo perverso que acaba con la libertad y mata los incentivos. Estas dos plagas han acabado arruinando a todas las sociedades que se dejaron engañar por los cantos de sirena del socialismo y el marxismo. Sin embargo, en nuestros días todavía hay gente que cae en sus redes y se creen los cuentos de un paraíso terrenal. Créanme, no existe un paraíso en la tierra, ni nadie tiene la capacidad y la inteligencia necesaria para crearlo. Lo que sí existe es el esfuerzo y la recompensa, la solidaridad entendida como un acto de justicia y no solo como puro altruismo y Existe la libertad que a lo largo de los tiempos ha producido las sociedades más prósperas y cultas. Si nos engañan y les vendemos libertad a cambio de pan, lo lamentaremos y cuando queramos reaccionar puede que ya sea tarde, ha pasado y sigue pasando desde tiempos ancestrales.