Juan J. Molina

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martes, 25 de octubre de 2016

“La mayoría de universidades del mundo van a desaparecer”

El experto en innovación y miembro de Singularity University, la universidad de Silicon Valley, cree que la certificación ya no es útil

Cuando David Roberts era pequeño, su padre le contó que Thomas Edison había hecho mucho más por la humanidad con el descubrimiento de la bombilla que cualquier político en la historia. Esa idea marcó su camino. Roberts es uno de los mayores expertos en tecnología disruptiva del mundo y también uno de los rostros más conocidos de Singularity University, la universidad de Silicon Valleycreada en 2009 con el apoyo de la NASA y de Google.
David Roberts tras su ponencia en la Oslo Innovation Week.
Roberts considera que el negocio de las universidades tiene los días contados y que solo sobrevivirán aquellas que tengan una gran marca detrás. Singularity University ha roto con el modelo de certificación; no expide títulos ni existen los créditos. Su único objetivo es formar líderes capaces de innovar y atreverse a romper las normas para alcanzar el ambicioso reto que se ha marcado la universidad desde su creación. Sus alumnos están llamados a utilizar la tecnología para resolver los 12 grandes desafíos del planeta: alimentar a toda la población, garantizar el acceso al agua potable, la educación para todos, la energía sostenible o cuidar el Medio Ambiente, entre otros. Todo en menos de 20 años.
Roberts atiende a EL PAÍS en la Oslo Innovation Week, un encuentro organizado por el gobierno noruego estos días para detectar las nuevas tendencias en innovación que están transformando la economía.
Pregunta. En Singularity University (SU) los cursos no están acreditados. Eso quiere decir que están rompiendo con los títulos oficiales. Las universidades y los gobiernos hacen negocio con ello. ¿Creen que están dispuestos a cambiar el modelo?
Respuesta. No, no creo que estén abiertas a transformarse. Estos años estamos viendo la mayor disrupción de la historia en la educación y la mentalidad habitual ante estas transformaciones tan radicales suele ser la de pensar que lo anterior es mejor. Sucedió en el mercado estadounidense cuando llegaron los coches japoneses; eran más baratos y todos pensaban que de peor calidad, hasta que se demostró que eran mejores. Con la educación va a pasar lo mismo; las grandes universidades no quieren ofrecer sus contenidos online porque creen que la experiencia de los alumnos será peor, que no hay nada que pueda igualar el cara a cara con el profesor en el aula. Mientras ignoran la revolución que está sucediendo fuera, la experiencia de aprendizaje online irá mejorando.
Los programas académicos cerrados y la acreditación ya no tienen sentido porque en los cinco años que suele durar los grados los conocimientos se quedan obsoletos. Nosotros no ofrecemos grados ni créditos porque el contenido que enseñamos cambia cada año.
P. ¿Hay alguna plataforma de aprendizaje online que esté destacando sobre las demás?
David Roberts tras su ponencia en la Oslo Innovation Week.  EUP-BERLIN
R. Udacity. En 2011 el profesor de laUniversidad de Stanford Sebastian Thrun, el mejor experto en Inteligencia Artificial de los Estados Unidos, se planteó impartir uno de sus cursos en Internet, gratis y para todo el mundo. Casi 160.000 estudiantes de más de 190 países se apuntaron y el porcentaje de alumnos que obtuvo una A (un sobresaliente) fue superior al de las clases presenciales. Thrun dejó Stanford y montó Udacity, donde ha desarrollado una metodología de enseñanza totalmente nueva. Además, ha creado un nuevo modelo de negocio: si terminas el curso a tiempo te devuelven tu dinero y si no consigues un trabajo tres meses después, también. ¿Te imaginas esto en una universidad tradicional? Las únicas universidades que van a sobrevivir son las que tienen una gran marca detrás, como Harvard o Stanford, o en el caso de España las mejores escuelas de negocios. Las marcas dan caché y eso significa algo para el mundo. El resto, van a desaparecer.
P. Uno de los programas que ofrece SU, el Executive Program, cuesta 14.000 dólares (unos 12.800 euros) y tiene una duración de seis días. Ese precio se aleja bastante de uno de sus retos: la educación accesible para todos.
R. La nuestra es una universidad excepcional. No se trata solo de adquirir información o aprender algo muy específico online, como sucede, por ejemplo, con Khan Academy. Nosotros vamos más allá. Ofrecemos una experiencia que cambia tu mentalidad, que transforma a la gente y cuando se marchan no vuelven a ser los mismos. A mí me sucedió. Unos años después del 11-S me puse a disposición del Gobierno y me incorporé como oficial de las fuerzas aéreas. Cuando escuché que querían crear una universidad para resolver los grandes problemas del mundo, tuve claro que participaría. Y lo hice; primero como alumno y después como vicepresidente y director del Global Solutions Program. Allí te das cuenta de que la vida es corta y de que puedes hacer cosas ordinarias o extraordinarias. Cuando estás en clase con otras personas, empiezas a darte cuenta del potencial que tienes, tu visión de ti mismo y de futuro cambia. No llegas a ese punto con el método habitual de recibir información únicamente.

SOFTWARE, 3D Y DRONES

Reconocido como uno de los mejores expertos en innovación disruptiva del mundo, David Roberts fue vicepresidente de Singularity University y director de su programa Global Solutions Program. Graduado en Ingeniería Informática por el Massachusetts Institute of Technology (MIT), más tarde se especializó en Inteligencia Artificial e Ingeniería Bio-Computacional y cursó un MBA en Harvard Business School. Es presidente de la compañía de drones HaloDrop, de la primera empresa de software para ordenadores quantum 1Qbit y asesor de Made-In-Space, responsable de la creación del primer objeto fabricado con una impresora 3D para la Estación Espacial.
P. ¿Cuál es hoy es principal problema de la educación?
R. La educación se ha roto. Hemos enseñado a la gente de la misma forma durante los últimos 100 años y, como hemos crecido en ese sistema, creemos que es normal, pero es una locura. Enseñamos en las escuelas lo que los colonialistas ingleses querían que aprendiese la gente: matemáticas básicas para poder hacer cálculo, literatura inglesa… Hoy no tiene sentido. Tenemos que enseñar herramientas que ayuden a las personas a tener una vida gratificante, agradable y que les llene. Algunos son afortunados de tener unos padres que les ofrecen eso, pero la mayoría no. Los programas académicos están muy controlados porque los gobiernos quieren un modelo estándar y creen que los exámenes son una buena forma de conseguirlo. Otro de los grandes dramas es la falta de personalización en las aulas. Cuando un profesor habla, para algunos alumnos irá demasiado rápido, para otros muy despacio y para cuatro a la velocidad idónea. Luego les evalúan y su curva de aprendizaje no importa, les aceleran al siguiente curso. Hoy sabemos que si nos adaptamos a los diferentes tipos de inteligencias, el 98% de los alumnos obtendrán el mejor resultado.
P. ¿Qué materias deberían ser imprescindibles?
R. La idea de aprender mucho, solo por si algún día hace falta, es absurda. Quizás deberíamos sustituir la idea de educación por la de aprendizaje y permitir que la gente aprenda en tiempo real, según sus necesidades. El verdadero propósito de la escuela debería ser crear curiosidad, gente hambrienta de aprender, ahí es donde los profesores tienen que ser buenos. Las habilidades emocionales van a jugar un papel muy importante en la nueva economía. Pongo un ejemplo. Los conductores de Uber en Estados Unidos son puntuados por los clientes de uno a cinco. Si alguno de los conductores tiene menos de 4,6 o más de tres opiniones negativas, directamente se le saca de la plataforma. Lo mismo sucede con los usuarios, si tienen menos de 4,6, ningún conductor les recogerá. ¿Quién me enseña hoy a ser honesto, íntegro y a tener compasión?
P. Se ha hablado mucho de que en menos de 50 años los robots terminarán con la mayoría de trabajos. ¿Cómo será el nuevo mercado laboral?
R. Hace 50 años éramos granjeros. Todos estaban preocupados porque las máquinas nos quietarían el trabajo, era la única manera de ganar dinero: tener una granja y vender comida. Hoy las cosas cambian 50 veces más rápido; hace 20 años nadie sabía lo que era un desarrollador web y ahora hay miles, es muy fácil y cualquiera puede hacerlo. Todo el mundo se pregunta en qué trabajo seremos mejores que los ordenadores. En ninguno. Esa no es la pregunta correcta. Hay que plantearse qué tareas no queremos que hagan, aunque lo puedan hacer mejor. No los queremos como militares, ni como alcaldes, tampoco que decidan qué presos pueden abandonar la cárcel. Eso es lo que tenemos que enseñar a la gente a decidir.
P. ¿Cómo podemos estar seguros de que habrá trabajo para todos?
R. La cuestión que me preguntas es si el dinero va a ser más o menor importante en el futuro. Yo solía pensar que la evolución de la tecnología hace que los costes bajen y que la gente pague menos por los mismos servicios. Siguiendo esa predicción, se podría pensar que vamos a trabajar menos porque no necesitaremos tanto dinero y vamos a tener más ocio. Es incorrecto. El ser humano va a seguir creando productos excepcionales, como el iPhone; todo el mundo querrá uno. Tendremos que ser capaces de crear valor para generar dinero y poder comprar esas cosas. La realidad virtual, la impresión 3D, o la salud van a ser algunos de los campos que nos van a sorprender. El mundo seguirá girando alrededor del dinero, que es la energía para hacer cosas o cambiarlas. Esos nuevos inventos te inspirarán a trabajar para poder comprar.
P. La clave del éxito, ¿está en la confianza en uno mismo? ¿Se aprende eso en SU?
R. Como alumno, yo aprendí que una sola persona puede impactar positivamente a todo el planeta. Ese don no está reservado a personas especiales, sino a gente normal, como tú y yo. La gente se convierte en lo que piensa. ¿Qué potencial tiene un bebé? La mayoría de la gente responde que es ilimitado, pero si les preguntas sobre su potencial, no responderán lo mismo. Mi misión ahora es viajar por el mundo bajo la marca de Singularity University para mostrar a los gobiernos, empresas e instituciones que el poder para innovar está ahí, solo tienen que dar el primer paso: cambiar su mentalidad.
P. ¿Cree que los universitarios deben cambiar también su mentalidad?
R. Sí. La aspiración no debe ser que una empresa te contrate. Eso significa que te van a pagar menos de lo que mereces. No tenemos que enseñar cómo conseguir un trabajo, sino cómo crearlo.
Fuente:http://economia.elpais.com/economia/2016/10/23/actualidad/1477251453_527153.html?id_externo_rsoc=FB_CM 

viernes, 17 de junio de 2016

Javier Nart: «Espero que a Iglesias y compañía les llene de vergüenza haber recibido dinero de Venezuela»

El eurodiputado de Ciudadanos, también abogado y escritor, presenta «Nunca la nada fue tanto», el libro de sus memorias como reportero de guerra.


Javier Nart (Laredo, 1947) es un tipo peculiar. Con 68 años, y sin que nadie supiera qué hacía ahí, pudo morir en una emboscada de Daesh en Irak, cuando visitaba una de las zonas petrolíferas del país que acababan de perder los yihadistas. A los veinte, hacía de «picapleitos» en Barcelona de lunes a viernes, y de reportero de guerra los fines de semana en Líbano, Yemen o Chad... También se metió en política, primero en el partido deEnrique Tierno Galván, más tarde en el de Felipe González y ahora como eurodiputado de Ciudadanos, que lidera Albert Rivera. En una visita exprés a Madrid para presentar el libro de sus memorias como reportero de guerra,«Nunca la nada fue tanto» (Ediciones Península), Nart atendió a ABC desde el embarque de Iberia de la T4 de Barajas, a punto de coger un vuelo a Bruselas. «Cuando salga publicada la entrevista, envíamela al correo, que me voy a un país africano en unos días», dice.
[Primera parte de la entrevista en profundidad con Javier Nart]
Abogado, de lunes a viernes, y reportero de guerra, los fines de semana...
Líbano era relativamente fácil de acceder. Con un vuelo Barcelona-Roma-Beirut y ya en Beirut donde estaban los palestinos esperándome en pista para llevarme al frente. Tarde noche del viernes, sábado, y domingo entero hasta el lunes por la mañana. Había alguna ocasión que el vuelo llegaba a las 11 al aeropuerto de Barcelona, y tenía juicio a las 12 o 13; me cambiaba en el aeropuerto. Me llevaba el expediente judicial, que lo había estudiado, pero repasaba por la noche entre tiro y tiro. Tengo expedientes que estudié en el desierto como el de Javier de la Rosa, yo era el querellante principal, quien destapó el entramado. Tuve la tranquilidad de mirarlo con toda la tranquilidad sin teléfonos, en el desierto por la noche tu sombra es nítida con el suelo, tremenda luminosidad si tienes luna llena. Guardo ciertos trozos de expedientes como recuerdo, con líneas de arena que iban entrando a medida que me los iba leyendo.
¿Le ayudó hacer la mili en el reporterismo de guerra?
No, no me ayudó. En la mili aprendí a jugar al dominó y a escaquearme, que significa ocultarse del enemigo, y en este caso del mando, tratar de no aparecer por ningún sitio y pasar desapercibido. El ejército era un esperpento, lo único que se hacía era desfilar, no había material ni entrenamiento efectivo. Donde yo era sargento de milicias. Era el último número de mi promoción, no por indisciplina sino adisciplina, no casaba bien con todo aquello.
Con su «huida a Barcelona» para estudiar la carrera, ¿tuvo problemas con sus padres, una familia de la alta burguesía de Guecho?
Felices felices no estaban, porque había riesgo. No era tanto por ideología porque explicabas las guerras: yo era el único español de las agencias Sygma, Gamma, así que la consideración profesional era muy alta. Explicaba lo que pasaba desde el punto de vista de las guerrillas, algo muy difícil, porque no podía entrar.
En este libro no se habla de sus apariciones en la televisión pública y luego en otras cadenas, como un apagón sobre una parte de su vida, ¿por qué?
Es un libro que tiene el contenido que tiene, que corresponde a mi papel de corresponsal de guerra. Trato de abordar con coherencia conflictos del mundo moderno a través de lo que yo viví. También trato la situación de partidos como el PSP (Partido Socialista Popular), PSOE, abogacía, etc. Para mí, la televisión tiene un interés muy relativo, por no decir ninguno.
¿Tuvo vocación política en esos años?
La sociedad civil fue sodomizada por los dos grandes partidos PP y PSOE, y en los respectivos lugares, CDC y PNV
Nunca he tenido vocación política. Soy un ciudadano. Actuamos en política porque formamos parte de la sociedad. La política no es patrimonio institucional de los partidos. Lo que pasa es que aquí aceptamos que la política sea patrimonio de los profesionales de la política y no de nosotros. La sociedad civil fue sodomizada por los dos grandes partidos PP y PSOE, y en los respectivos lugares, CDC y PNV. De forma que tenemos una sociedad domesticada, subvencionada. Creo que la patrona se llama Santa Nómina Bendita. Y lógicamente, si dependes de ellos, cómo vas a criticarlos. Así, penetras y capas a la sociedad civil. Hay que retomar la libertad. Hemos vivido en un control absoluto de los dos grandes partidos políticos y hay que ir por una senda de ideas, que se ven pocas.
Usted conoció de cerca buena parte de las guerrillas de los últimos veinticinco años del siglo XX, cubriendo la guerra desde estos frentes. ¿Todas las guerrillas son asesinas? ¿Podía luego criticarlas en sus artículos?
No pasaba nada ir en contra de las guerrillas. Yo no era propagandista de esa guerrilla o de la otra. Yo estaba con los jemeres rojos. Te podías imaginar, especialmente cuando entrevisté al número dos de por entonces, que le pregunté por el genocidio, y en ese momento piensas que tienes que hacerlo y lo haces. Luego piensas: «Dios, que barbaridad», pero ya lo has hecho.
Entonces, para usted, ¿la lucha armada podía ser una alternativa?
Los atajos te llevan al precipicio. Y algunas luchas son necesarias y justas. Por ejemplo, contra la oligarquía de Somoza la única alternativa era la lucha armada. Este es un medio lícito cuando no queda ningún otro, y esto lo decía Santo Tomás de Aquino. Lo digo porque, al contrario de lo que muchos piensan, esto no es de Karl Marx o Piotr Kropotkin; desembarazarse del tiranicidio como forma legítima de una sociedad sometida a la barbarie. Lo terrible es que las guerrillas, cuando son instituciones militarizadas, tienden a militarizar el poder, lo patrimonializan y no lo sueltan jamás. Si lo han ganado, cómo lo van a soltar si son los propietarios de la patria. La sociedad es buena para morir por la libertad, una vez conseguida la victoria necesita ser educada antes de las elecciones. En un primer momento era bueno luchar, pero ahora hay que educar para evitar que se cometa un error. Oye, la democracia es la libertad de equivocarse, la democracia es que Churchill ganara la II Guerra Mundial y perdiera luego ante Attlee las elecciones en Gran Bretaña. Los oligarcas sandinistas corruptos y enriquecidos representan la prostitución de la lucha por la libertad. No conozco ninguna guerrilla que haya cedido libremente la libertad.
El Israel del Partido Laborista nutriendo de armas a Somoza y luego el PSOE y la Internacional Socialista a los sandinistas. Qué me puede decir del apoyo de Felipe González a los sandinistas, mientras estos eran apoyados por miembros de ETA. ¿Son las contradicciones normales de la política o simplemente una aberración?
Eso es una aberración. Yo a Felipe González le informé de la presencia de etarras en Nicaragua. ¿Por qué? Porque compañeros míos sandinistas con los que había estado en el frente me informaban de lo que estaba pasando y eso se lo dije a Felipe, y no hicieron nada. Me parecía un escándalo que, mientras estábamos ayudando muchísimo política y económicamente al Frente Sandinista, estos malnacidos acogieran a Josu Ternera. Cuando me dijeron su nombre no sabía quién era, y este fue recibido por la comandancia. El intento de asesinato de Edén Pastora en Costa Rica fue organizado por etarras, como «el Pistolas», que debería haberse llamado «el Chapuzas» por lo fácil que era matarlo y no fueran capaces de hacerlo.
Además, ¿crees que el Partido Laborista de Israel es Socialista? Por nuestras obras nos conoceréis. Prefiero un conservador danés que un revolucionario madurista y si Maduro es la revolución, que dios nos coja confesados.
Ha coleccionado condenas de muerte...
Cuatro condenas de muerte, una en Guinea con Macías Nguema, dos en Chad, con Maloum y Habré, y otra por Nicaragua con Somoza. (Sonríe) Pero estoy con buena salud. Se ve que no funcionó.
¿Qué países no podía pisar?
No podía pisar aquellos donde estaba condenado a muerte, excepto cuando iba con la guerrilla. Con el Frente Sandinista, Frolinat y en Guinea Ecuatorial tuve la enorme satisfacción de ser quien entró por primera vez en el búnker de Macías. Mientras quienes venían conmigo cogían la pasta, yo cogía las banderas porque las colecciono. Era mi botín de guerra.


Con tantos conflictos en su currículum, ¿qué es para usted la muerte?
La muerte es un ratito nada más, como dirían los mexicanos. He estado varias ocasiones en pre-muerte con la certeza de que moriría. En esos momentos tienes un temor tremendo, pero cuando sientes que vas a morir, como un morterazo que sufrí en Nicaragua, tienes una gigantesca paz. Admites la muerte. Es correcto, ni buena ni mala, y cuando sales del riesgo, vuelves a tener terror. Pero cuando tienes la certeza, tienes un anestésico que te pacifica tu angustia y te da un fácil acceso a la muerte. Hablando de muerte, lo que más me ha golpeado es el sufrimiento de los inocentes, los más inocentes, los niños, porque un adulto puede sufrir la barbarie más absoluta, pero un niño contempla atónito, no entiende que vaya a morir. Recuerdo un refugio al sur del Líbano en un bombardeo de los israelíes, donde un niño me cogía los dos dedos de la mano y me miraba en silencio. ¿Cómo puede entender un niño de seis años que la muerte existe y que la muerte le va a llegar? Esa monstruosidad te parte el alma.

«Tengo muy buena relación con Pablo Iglesias»

¿Cree que hizo bien Albert Rivera acudiendo a Venezuela? ¿Conoce a Iglesias personalmente ?
Me parece excelentísimo que Albert Rivera haya ido a Venezuela, y ojalá fuera también Pablo Iglesias, que tiene profundas amistades con el régimen, uno de sus veneradores casi a nivel religioso. Con Pablo tengo una muy buena relación. Me parece personalmente que conversar con él es un placer, otra cosa es cuando se produce una transformación a la cosa pública. Desearía que fuera a Venezuela, y a sus amigos Maduristas les requiriera la liberación de los presos políticos. Que vaya a la Asamblea para que respeten la voluntad nacional. Maduro ahora es un golpista. Se ha hecho cargo del Constitucional a través de los nombrados digitalmente y se burlan del Parlamento. Espero que los de Podemos, Errejón, Monedero, Bescansa e Iglesias, que han sido asesores del chavismo, asesoren ahora en favor de la libertad de los presos políticos. Y después otra cuestión interesante. Albert Rivera ha ido allí por invitación del Congreso, que ha pedido a Podemos que vayan para que expliquen cantidades que parece ser que recibieron en concepto de asesoramiento. Que se expliquen en el lugar de la soberanía venezolana, tan demócratas y respetuosos con las instituciones que son.
En el libro cuenta cómo con el PSP mendigaba por financiación de las dictaduras seudo revolucionarias africanas, entre ellas Libia, para hacer frente a la financiación del PSOE procedente de las ricas socialdemocracias europeas. ¿Es comparable lo suyo a lo que se le acusa hoy a Podemos?
Sí, es comparable. Yo no tengo demasiada piedad de mí mismo, creo que todos vivimos con cuestiones internas que quizás otros perdonen pero nosotros no. Decir que yo en ese momento era joven, sí, pero con el tiempo uno entiende que eso es absolutamente inadmisible, y que el PSP acudiera a esas fuentes, a mí me llena de vergüenza de mí mismo.
Espero que les llene de vergüenza haber recibido dinero. Con un agravante, las cosas ahora son muchísimo más claras, nosotros nunca aconsejamos a nadie cómo hacer las cosas y el desastre de Venezuela, un país riquísimo productor de petróleo y que ahora no tiene ni para medicamentos. Si han sido capaces de aconsejar en la barbarie de la destrucción social y económica de de Venezuela... Si quieres que te diga la verdad, mi confianza en que económicamente mi país vaya a ir bien con semejantes consejeros...
A usted, que estuvo cerca de Enrique Tierno Galván, ¿qué le parecieron las comparaciones con Manuela Carmena en campaña electoral por parte de Ahora Madrid?
Si Manuela Carmena fuera Manuela Carmena, pondría a concejales de su perfil, no a los que tiene, que son incluso unos frikis
Enrique Tierno Galván no era un populista, pero te digo que Carmena tampoco lo es. Tengo discrepancias, claro, pero ella no es Podemos. Carmena es una persona con una trayectoria muy respetable y fue escogida a última hora para liderar un proyecto. ¿Cuál es para mí la critica a Carmena? Carmena no es la alcaldesa de Madrid, Carmena es la cabeza de una organización que le han impuesto, claro, tiene unos concejales que es para echarse a correr o a llorar y a reír. Y si Manuela Carmena fuera Manuela Carmena, pondría a concejales de su perfil, no a los que tiene, que son incluso unos frikis.
¿Qué le ha supuesto la noticia de las cuentas en Suiza? Usted ha defendido que se trata de dinero de su padre
Mi padre fue un hombre heroico, que en lugar de pagar decidió no hacerlo, se tuvo que marchar de Bilbao, buscó una seguridad por si se debía marchar. Qué podía hacer. ¿Pagar? No lo hizo y se quedó apartado. Mi padre es un héroe, escuché cómo le decía al malnacido que le estaba llamando «yo no puedo vivir habiendo pagado la bala de quien no pudo pagarla». Es una situación que pasó por la Hacienda foral vasca, por la española y la catalana sin la más mínima contradicción, sin la más mínima apertura de sanción administrativa. Nada. Y el que quiera ponerle a mi padre el dedo encima, a ese maldito hipócrita le diría que mi padre se jugó la vida cuando no pagar era matarte, era el único que no pagaba, era necesario matarle porque era un pésimo ejemplo. «Si usted no paga, nos crea usted un problema». Y quien lo esté sacando ahora eso es pura miseria moral.
¿Qué pasó con el supuesto cobro por error de 31.000 por parte de Félix Millet?
Estoy hasta los cojones de esta pregunta. Ya está contestada. Esa pregunta me tiene hasta los cojones. Está perfectamente contestada, un asunto viejo que está reiteradamente contestado, cuando hubo una comisión en el Parlamento de Cataluña, yo me ofrecí a ir, no se recogió mi nombre en ningún lugar. Hasta los cojones estoy del tema. Ya está.

Fuente: http://www.abc.es/elecciones/elecciones-generales/abci-javier-nart-espero-iglesias-y-compania-llene-verguenza-haber-recibido-dinero-venezuela-201606160215_noticia.html?ns_campaign=GS_MS&ns_channel=abc_es&ns_source=FB&ns_fee=0&ns_linkname=CM_general

lunes, 15 de febrero de 2016

Pérez-Reverte y Sabina, a la lumbre de un tequila, por Antonio Lucas


El día que se conocieron Joaquín Sabina y Arturo Pérez Reverte JOSÉ AYMÁ. IRENE FERNÁNDEZ JUBITERO (Vídeo)


  • Dos de los creadores más irreverentes del panorama dan cuerda a sus entusiasmos, asombros y desafectos en todo lo que les sale al paso: cultura, educación o política. Una conversación cómplice entre risas, tabaco y libros. Difícil de repetir

    Se tenían ganas. Nunca antes se habían sentado a hablar. Están al tanto el uno del otro, a lo lejos, desde los años 80, cuando aún eran potros de pantalón estrecho que estrenaban una forma rabiosa de caminar. Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) saltaba socavones de obús en las guerras y Joaquín Sabina (Úbeda, 1949) hacía unos solos primorosos de kazoo en sótanos oscuros y sin reputación. Uno emitía cada noche un parte dramático en el Telediario y el otro un inventario de risas y excesos en cualquier galpón. Resistieron intemperies. Traiciones. Desengaños. Hoy aguantan los jirones de la edad y mantienen la yugular llena de sangre.
    Son dos palabrones vacunados con una trivalente de ideas propias. Viven ajenos al tintineo de tanto falso delicado con cuello de piqué. Hablan directamente, dejando todo dispuesto para una barricada. La palabra no se les encasquilla fácilmente. Si disparan, dan. La cita es en casa de Sabina, un mediodía con seis gatos, seis balcones, seis vasos de tequila y una hora por hacer. El músico anda con faja por una cirugía y muchos días de hospital. Estrena libro de dibujos publicado por Artika en edición limitada de 4.900 ejemplares, todos firmados a mano y con precio fuerte: 2.100 euros por pieza. El escritor, por su parte, anda enredado en otra novela. Ambos mantienen ese punto corsario donde la juventud les permanece.
    "Hasta ahora sólo nos habíamos saludado una vez, en el Café Gijón, y me acuerdo bien de aquel día porque me llamaste Joaquinillo, como si nos conociéramos de toda la vida". Así arranca este encuentro inflamable. "Es que a ti siempre se te conoce de toda la vida. Yo te recuerdo desde los días en La Mandrágora. Aquel era un Madrid hermoso, el de la Transición y la Movida. Todo el mundo quería divertirse y hasta las peleas acababan bien".
    Alrededor, libros. El traje de purísima y oro que a Sabina le regaló José Tomás. Fotografías. Cuadros. Vírgenes que cuelgan. Diablos diminutos alrededor de un espejo como un torcido santoral. "Aunque parezca una babosería, uno es amigo de aquel del que ha leído al menos 10 libros. Y yo he leído al menos 10 libros de Pérez-Reverte". La conversación echa a andar en todas direcciones: los amigos, la lealtad, el Siglo de las Luces, la política, los libros, Javier Krahe, la dignidad, el Chapo Guzmán... El sol entra con fuerza de abriles por el ventano invernal. Charlan de toda la vida sin haberlo hecho jamás. Dos cuates explorándose a tragos lentosy como sentados en el Salón Tenampa, México, Distrito Federal. Pero esto es Tirso de Molina. Un escritor. Un músico. Dos tipos cimarrones sin otro reglamento que el entusiasmo de dudar.
    Arturo Pérez-Reverte:Aunque la vida te va quitando palabras rimbombantes, uno debe luchar porque "dignidad" y "lealtad" sean conceptos que estén de nuestro lado. Aunque cada vez sea más difícil mantenerlos.
    Joaquín Sabina: Estoy de acuerdo, hay que preservarlos incluso hasta llegar casi a códigos mafiosos. Por mi amigo, lo que sea: con razón o sin ella. Antes hablábamos del caso de Krahe y mío, pero resulta sorprendente la amistad que habéis forjado Javier Marías y tú.
    Pérez-Reverte: Es una amistad muy depurada porque está hecha también de silencios.
    Sabina: Oye, ¿y por qué le regalas armas?
    Pérez-Reverte: Hay algo de provocación. Javier es un tipo tan educado, tan pacífico y civilizado que nos divierte ese gesto gamberro... Pero si hoy estoy aquí también es por una cierta lealtad, la de haber compartido contigo algunas de las guerras en las que he estado.
    Sabina: ¡No jodas!
    Pérez-Reverte: Pues sí. En más de una. Recuerdo, por ejemplo, los días en Sarajevo, cuando teníamos que cruzar con el coche por la Sniper Alley, la Avenida de los Francotiradores. El cámara José Luis Márquez siempre tenía el mismo ritual, subía la música al máximo del volumen para no escuchar el ruido de las balas o los morteros. Y lo que poníamos en el cassette eran tus canciones.

    Política

    P.- ¿Qué os sugiere este desconcierto político en España?
    Sabina: A mí lo que me asombra es el proceso de selección de líderes que tenemos. Los que llegan más alto son los del Don Ángel Siseñor (aquella viñeta del gran Manuel Vázquez). El que no tiene esa pasta mala, a mitad de camino se le hinchan los huevos y se va... El espectáculo actual es tremendo. A mí Mariano Rajoy no me cae mal, pero pertenece a un partido con modales de banda mafiosa. Entre unos y otros han dejado pasar más de 50 días sin hacer nada mientras se desinfla el ánimo de la gente... Estoy bastante endemoniado con nuestros políticos habituales. Y respecto a los emergentes, me acojo a lo que ya he dicho en alguna ocasión: a mí de Podemos lo que me interesan son sus votantes no sus líderes.
    Pérez-Reverte: Yo soy muy pesimista. Quizá sea la edad o que no tengo ganas de turbulencias. Mi pesimismo es de orden moral, pero es que cuando lees nuestra Historia no puedes ser de otro modo. Han vuelto con fuerza las dos Españas. Tu música contribuyó (junto a la de otros) a que esa linde se borrase durante algún tiempo, pero hemos vuelto al rencor. Este país se ha desabinizado.
    Sabina: El clima es feo y oscuro. Todo parece sometido al mismo patrón. El PP está tan uniformado como Podemos.
    Pérez-Reverte: Eso responde a la necesidad elemental del español de etiquetar. A falta de solidez y cultura, el ser humano tira de etiquetas. En este país estamos seguros de que si estás aquí no puedes estar allá. Que si te gustan los toros eres de derechas. Que si eres ecologista, de izquierdas. Eso nos lleva a lugares muy peligrosos.
    Sabina: Lo que a uno le gusta de los escritores o articulistas peleones es que digan lo que uno no se atreve a decir aunque lo piense. Me gusta esa teoría tuya de que todo empezó a ir mal cuando perdimos la Guerra de la Independencia porque elegimos estar del lado malo combatiendo la Ilustración. Esa derrota se nos nota. Seguimos sin Ilustración, tenemos uno de los mayores índices de fracaso escolar de Europa y es atroz ver en los programas de Telecinco a algunos jóvenes haciendo alarde de mediocridad y de todo lo que ignoran.
    Pérez-Reverte: España perdió dos ocasiones históricas vitales. La primera fue nuestra posición en el Concilio de Trento, donde apostamos por un dios oscuro, reaccionario, siniestro y triste. El otro momento, la Guerra de la Independencia. En vez de atacar el régimen podrido y la monarquía analfabeta de Fernando VII nos pusimos a combatir a los que traían la Ilustración, a los que apostaban por las luces. Eso nos descolgó históricamente de Europa. Si nos hubieran invadido los franceses y hubieran pasado aquí 20 años haciendo una buena purga nos iría mejor. De ahí la certeza de que en España faltó una guillotina.
    Sabina: Lo sé, pero no me atrevía a preguntártelo.
    Pérez-Reverte: El problema es que aquí la gente cambia de bando con una facilidad pasmosa, por eso la guillotina (simbólicamente, claro) habría sido quizá menos eficaz.
    Sabina: A mí, a cuenta de la Ilustración y el fracaso escolar, me emociona mucho la historia de los maestros de la Segunda República, los que estuvieron del lado de la Institución Libre de Enseñanza y las Misiones Pedagógicas. Y cómo en la guerra y la postguerra los franquistas depuraron a casi todos aquellos hombres y mujeres. O los obligaron al exilio. Estos que vienen ahora a cambiar España deberían estudiar esa época. Es maravilloso ir a México, Argentina o Uruguay y que te cuenten con orgullo que a ellos les daba clases fulano de tal, que era un exiliado español que aquí fue despreciado.
    Pérez-Reverte: La Guerra Civil fue un ajuste de cuentas salvaje.
    Sabina: ¿Y por qué lo primero que hicieron algunos fue quemar conventos y disparar al crucifijo?
    Pérez-Reverte: Por incultura. Aunque la Iglesia, con su vocación de dirigir la vida de los demás desde los confesionarios y los púlpitos, tuvo mucha culpa del odio que provocó. De ahí que cuando todo estalló la gente, ofendida, fuera a buscarlos.
    Sabina se levanta. Alcanza el ejemplar del Ulises de Joyce. Pide más tequila. Pide más cigarros y los trae Jimena. Pérez-Reverte acaricia la primera edición. 1922. Pasa el dedo por la dedicatoria que Joyce hace a Cyprian Beach, hermano de su editora, Sylvia, ángel de la Generación Perdida y hada de la librería Shakespeare & Company de París. Terminado el viaje de novios por la geografía del libro, regresan a lo suyo entre risotadas. "¿Y tú y yo por qué no nos hemos conocido antes, carajo?", exclama Sabina. Pero alguien dijo Cataluña y se pusieron serios.

    Cataluña

    Pérez-Reverte: Como soy jacobino, ese tema lo habría solucionado en el siglo XVIII.
    Sabina: Me adhiero a la propuesta de mi compañero.
    Pérez-Reverte: Bromas aparte, pensemos que la Revolución Francesa hizo una Francia jacobina y con futuro mientras que nosotros nos quedamos anclados en los viejos fueros medievales. Todos esos resabios hacen que ahora estemos pagando el precio de una Historia deformada y no resuelta.
    Sabina: Yo, que llevo en mis venas gotas de sangre jacobina, recurriré en este caso a la tradición histórica de la izquierda: ¡Vayamos al internacionalismo! Regresar al aldeanismo identitario no tiene sentido, así que no siento ningún respeto por el asunto catalán.

    Cultura

    P.- La cultura ha estado desde entonces casi siempre bajo sospecha.
    Sabina: En los últimos cuatro años se ha desatado un odio feroz por la cultura alentado por el PP. Lo del incremento del IVA es increíble. Cuando lo cuentas por ahí alucinan. Y que no sepa esta gente que acudir a un teatro, a un estreno de cine o a un concierto les favorece incluso en votos... ¡Si hasta propagaron la idea de que los artistas que llaman "de la ceja" fuimos los que trajimos a Zapatero y dimos un presunto golpe de Estado! Estamos en manos de esos cerriles.
    Pérez-Reverte: ¿Sabes que Rajoy no ha pasado por la Real Academia Española en cuatro años de presidente del Gobierno? Mucha foto con el Marca, en bicicleta o con los del deporte, pero ni una visita a la RAE. Este Gobierno ha desarrollado una ofensiva implacable contra la cultura. El desprecio y la agresión ha sido permanente. Sé de algunos a los que les han arruinado la vida.
    Sabina: No nos pueden ver... Pero tampoco nos valen aquellas bodeguillas en las que se llevaba a cuatro escritores o artistas aúlicos para contarles chistes y hacer con ellos un flamenquito. Miren a otros países. Miren por ejemplo cómo está Inglaterra celebrando a Shakespeare. ¡Y aquí pasamos de Cervantes! ¿Dónde está el Ministerio de Cultura? Es vergonzoso.

    Academia

    P.- Pérez-Reverte dijo en alguna ocasión que Sabina debería ingresar en la RAE...
    Pérez-Reverte: Y lo sigo creyendo. Algunos académicos llevamos tiempo con la idea de proponer a Sabina para uno de los sillones vacantes.
    Sabina: Eso me da un pudor grande. Tanto que no se lo voy a contar a mis amigos.
    Pérez-Reverte: Creo que sería una buena aportación a la RAE porque tus textos y canciones han unido a varias generaciones y definen este país desde muchos frentes. Das música y letra a esa época magnífica que son los años 80 y 90 del siglo XX. Sólo por eso ya tienes méritos.
    Sabina: Pues por devolverte el piropo quiero decir que desde que tú entraste en ese caserón subió contigo algo de la calle y un aire muy iconoclasta que la Academia necesitaba. Pero una cosa más quiero decir: cuando le den a Bob Dylan el Premio Nobel, que está al caer, yo pelearé (ahora que te conozco) para que el primero en entrar en la Academia sea mi compadre Joan Manuel Serrat, porque es muy vengativo y si entro yo en vez de él es capaz de pegarme dos tiros. Si me permites la falsa modestia, yo estoy por Serrat.

    Literatura

    P.- ¿De qué os ha salvado la literatura?
    Sabina: Me voy a poner borgeano. A mí lo que me ha salvado son los libros que he leído.
    Pérez-Reverte: La lucidez es muy amarga a palo seco, así que los libros ayudan como analgésico. Permiten soportar el dolor de las certezas que uno va teniendo. O alivia las ausencias que uno tiene.
    Sabina: Con los libros río a carcajadas o lloro como una peluquera de extrarradio. Me acompañan y me aclaran las cosas que pienso. Con ellos puedes vivir en la antigua Roma, en la antigua Grecia y también en Sarajevo. Además de que es maravilloso discutir con esos escritores que amas pero con los que no estás de acuerdo. A mí me pasa, por ejemplo, con Fernando Savater... Y además de todo eso, me gustan mucho los grandes malos poetas.
    En este momento recitan al alimón a Gabriel y Galán, que es un poeta lo suficientemente menor como para no entrar en discusiones. Han alcanzado el punto exacto de ebullición. Lanzan un bello discurso desmarrado sobre los artistas menores y...
    Pérez-Reverte: ¿Hay algún poeta que envejezca contigo?
    Sabina: César Vallejo y Luis Cernuda. Todos los días recuerdo algunos versos suyos... Oye, por cierto, desde que ando más con escritores que con músicos he observado que los rencores y envidias entre vosotros son infinitos y cainitas...
    Pérez-Reverte: Sospecho que tiene que ver con la vanidad. El músico necesita buena voz o mucho talento. Y si se dan las dos cosas, mejor. Pero en literatura cualquiera puede llamarse escritor.
    Sabina: En música también, mira mi caso.
    Pérez-Reverte: Bueno, tu voz ha sido siempre espantosa pero tu talento está fuera de duda. Tú has sabido hacer de tu falta de voz una marca. En eso me recuerdas a Vila-Matas, que ha hecho de su fracaso como novelista un género literario.
    Sabina: Es que tú sabes muy bien que el estilo nace de los límites. Si en El Corte Inglés vendieran la voz de Sinatra habría madrugado por comprarme una... Pero estábamos hablando de los novelistas. Te voy a hacer un encargo, a ver si me lo cumples: corregid esos odios y quereos como hermanos.

    Chapo Guzmán

    Toda conversación tiende al caos. A esta hora la charla gira ya muy loca y sin brida. Los gatos escuchan. Los seis gatos de Sabina como un ejército de pelo largo. En un quiebro inesperado, el músico le pide datos a Pérez-Reverte. Datos del Chapo Guzmán. Hace un minuto estaban hablando de unos viejos ejemplares delQuijote.
    Sabina: Por cierto, tú sabes que, como a ti, también me gusta mucho México. Y quiero hacer, cogiéndomela con papel de fumar, un corrido del Chapo Guzmán a la manera de los Tigres del Norte. Tú reflejaste muy bien ese mundo en La reina del sur. ¡Y conociste Kate del Castillo! Cuéntame cosas de ella. Cuéntame.
    Pérez-Reverte: Me sorprende, con lo mexicano que eres de corazón, que no hayas hecho todavía un corrido... La historia del Chapo tiene fuerza. Y sí, conocí a Kate del Castillo. Sospecho que asumió tanto el personaje de La reina del sur que le quedó una curiosidad personal muy intensa por el mundo del narco. Eso hizo que la relación con el Chapo pudiese ser. Pero creo que fue un error. Hay una suerte de abducción de ese mundo y de esas figuras. Yo lo entiendo, porque desde fuera desprende una cierta fascinación. Aunque ese mundo de códigos fuertes que algún día fue real ya no existe desde que cazaron a los grandes jefes y empezó a subir toda la basura intermedia: asesinos y sicarios, tipos codiciosos y sin escrúpulo alguno.
    Sabina: Pues me tienes que ayudar con esa canción. Tengo ganas de contar México a través del Chapo, pero no quiero que me peguen dos tiros.

    La edad

    P.- ¿La edad os da más desengaño, más escepticismo o más cinismo?
    Sabina: Con la edad me hago menos cínico. Las cosas me afectan más. Estoy más desengañado. Más pesimista. Tengo dos hijas y soy consciente de que pertenecen a una generación que por primera vez va a vivir peor que sus padres, con peores escuelas, peores hospitales y menos esperanzas de trabajo. Hasta que tuve hijas me importaba un carajo la capa de ozono o el aumento de los mares. Y ahora, ya ves, todo eso me importa.
    Pérez-Reverte: Por ahí te pilla la vida. La cornada viene cuando tienes hijos, porque te hacen vulnerable. Cuando nació mi hija comencé a encontrar su cara reflejada en las de los críos que veía en las guerras, a preocuparme por el futuro y esas cosas. Si no tuviera una hija saldría por las mañanas al balcón a reírme de todo y a escupir a uno de cada 10 que pasaran por la acera...
    Sabina: ¿A uno de cada 10? Te quedas corto...
    Pérez-Reverte: Quise ser correcto... Pero es que yo no había tenido miedo nunca hasta que vi a mi hija en su cuna y empecé a temer a la enfermedad, a la muerte, al futuro... Una cosa que quería preguntarte, según la edad va quitándote cosas, ¿qué es lo que más desprecias? Yo, la estupidez. Más incluso que la maldad.
    Sabina: Pues mira, no soporto el sectarismo ni a los que están seguros de todo. Y también desprecio con toda mi alma la autoestima. Está haciendo un gran daño. A esos que van por ahí diciendo: "Tú tienes que ser tú" o "Yo soy como soy". De esa gente hay que huir.
    Pérez-Reverte: El problema de todo eso está en la educación. Nuestra derrota es el déficit educacional. Que en España no haya un gran pacto educativo es letal. Aquí confundimos educación con adoctrinamiento. La gran enfermedad española, además del rencor y la vileza, es la incapacidad de crear una generación educativamente firme.
    P.- Sois los dos muy españoles, sobre todo discutiendo.
    Sabina: Este más, que en su literatura refleja el ADN de ser español. El rencor y el odio españolísimo está, de un modo u otro, en todos sus libros. Quizá por eso es el tío que mejor se cabrea de España.
    Pérez-Reverte: Es que tenemos la mejor lengua para combatir, para pelear dialécticamente. La más abierta, la más rica y la más libre.
    Sabina: Esa libertad que le deseo al lenguaje no llega sin embargo a los tuits de Zapata. ¿No tenían a gente mejor y más preparada para poner de concejales en Madrid?
    Pérez-Reverte: La imagen que hemos dado de Madrid es patética. ¡Pero que esto es Madrid, carajo! La potencia cultural y de vida que tiene esta ciudad es increíble, pero tenemos a un puñado de chapuceros al frente del barco.
    Sabina: Totalmente... Oye, y una cosa antes de que nos vayamos: ¿Por qué no nos hemos conocido tú y yo 20 años antes?
    Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2016/02/14/56bb0e5fca474152398b4669.html