Juan J. Molina

Juan J. Molina
Juan J. Molina

sábado, 29 de agosto de 2009

HONDURAS, DIME CON QUIÉN ANDAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES


DIME CON QUIÉN ANDAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES


Lo que está ocurriendo en Honduras es complejo pero a la vez nos enseña con meridiana claridad la hipocresía en la que viven los gobiernos de la mayoría de las democracias. La complejidad proviene de los mecanismos propios con que cuenta una democracia para autoprotegerse de ser cambiada por un régimen dictatorial. El depuesto y expulsado presidente Zelaya es uno más de los estómagos agradecidos de Chavez que a cambio de petróleo y dinero está extendiendo su revolución Bolivariana por las corruptas, empobrecidas y frágiles democracias centroamericanas. Como alumno aventajado y rico de Fidel Castro el socialismo populista bolivariano no es más que una copia con dinero de la revolución cubana, ni en sus mejores sueños podría haber pensado Fidel que en su ocaso le iba a salir un tonto tan útil y rico como Chavez para expandir su fracasado proyecto revolucionario. Sin embargo, para una vez que una pequeña democracia planta cara a la expansión de una seudo revolución totalitaria de corte socialista, la comunidad internacional se lanza al cuello de los “golpistas” hondureños sin pensárselo dos veces, y por supuesto a la cabeza de esa reprobación nuestro presidente Zapatero y su gobierno. Como decía antes es complejo saber qué mecanismos son los adecuados para parar una deriva totalitaria en una democracia, seguramente los impulsores de la detención de Zelaya se han equivocado en las formas pero cada vez queda más claro que no en el fondo, las izquierdas radicales centroamericanas subvencionadas por el petróleo de Venezuela están reviviendo el viejo proyecto guevariano de muerte al imperialismo, aunque algunos que llevan la camiseta del Che no lo sepan, el imperialismo en palabras de Guevara son los Estados Unidos en cabeza y Europa después como símbolos de la opresión capitalista sobre los obreros y los parias del mundo, así que estos que miran para otro lado y le ríen las gracias a los populistas léase Evo, Correa, Ortega, y su jefe Chavez no tienen ni idea del berenjenal en que se están metiendo alimentando un movimiento antidemocrático que lleva escrito en sus genes la destrucción del las democracias occidentales actuales, como único medio de supervivencia, ellos saben que sus regímenes tutelados y opresivos no pueden convivir junto a democracias donde prima la libertad individual y los derechos constitucionales. Solo hay que leerse los escritos de Che y los discursos de Castro para saber de donde está fusilando Chavez su guión, a veces da risa ver como repite con las mismas palabras toda el bla, bla, bla del imperialismo, patria o muerte venceremos… si no fuera porque no tiene ninguna gracia lo caro que nos va a salir esta hipocresía democrática.
La cosa no va en broma, los americanos están callados de momento pero por si las moscas van a abrir bases en Colombia o alguien cree que los Estados Unidos van a permitir una revolución comunista en su culo, como decía aquel a mi tampoco me gustan los americanos, pero son los únicos americanos que tenemos.
Algunos han corrido más de la cuenta a la hora de posicionarse sobre lo que está ocurriendo en Honduras y después tendrán que explicarnos a qué tanta prisa y sobre todo, por qué tanta irreflexión.

J.J. Molina Gallardo

miércoles, 26 de agosto de 2009

ESTATUTO CATALAN


Está a punto (parece) de salir el fallo del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán y ya se están oyendo todo tipo de barbaridades de los seudo demócratas de turno véase: llamada a no acatar una sentencia negativa realizada por el secretario de Política Lingüística, Bernat Joan, propuesta de organizar una manifestación preventiva contra la resolución, lanzada por Carod que cuenta con el beneplácito del ínclito ex president Pasqual Maragall, o la advertencia del consejero de Gobernación, Jordi Ausàs, de que se responderá a cualquier fallo desfavorable con un nuevo referéndum.
En democracia hay quienes defienden que las leyes emanadas o refrendadas por el pueblo no pueden ser retocadas o revocadas por ninguna otra institución, otros creemos que es bueno que existan mecanismos para evitar que nadie una vez obtenido el poder, aunque sea por medios democráticos pueda cambiar las reglas de juego a su conveniencia, como por ejemplo está ocurriendo en Venezuela y otros países satélites del iluminado Chavez. En España ese organismo garante de los derechos que emanan de nuestra constitución es el Tribunal Constitucional, en Estados Unidos es el Tribunal Supremo, es verdad que estos organismos tienen también sus inconvenientes y fallos que habrá que corregir, por ejemplo, el nuestro está desgraciadamente muy politizado con lo cual sus sentencias nacen con poca higiene democrática aunque solo sea estéticamente, ya se sabe, la mujer del Cesar no solo tiene que ser inocente sino parecerlo también. El tribunal Supremo americano ha terminado en más de una ocasión legislando lo cual no es de su competencia. Pero por encima de estos inconvenientes estas instituciones nos defienden de los abusos que algunos pretenden cometer desde el poder o desde cualquier otro lugar de la sociedad, abusos contra nuestros derechos y libertades. Estos individuos que dicen estas cosas son los mismos que antes de jugar un partido le dirían al árbitro, oiga que sepa usted que si no nos gustan sus decisiones no pensamos acatarlas.
En realidad lo que no quieren acatar estos señores es la Constitución pero como no son capaces de cambiarla por medios democráticos pretenden obviarla cambiando las reglas de juego. Sean valientes y propongan a la nación los cambios constitucionales que quieran y si el pueblo les apoya llévenlos a cabo, pero mientras sean al menos demócratas y respeten los procedimientos y las leyes.

J.J. Molina Gallardo

miércoles, 12 de agosto de 2009

TIEMPOS DIFÍCILES, FUTURO INCIERTO...


TIEMPOS DIFÍCILES, FUTURO INCIERTO…



En un artículo del El Semanal, del domingo 14 de septiembre de 2008, Arturo Pérez Reverte, decía lo siguiente:

“ …Es cierto que, en los últimos tiempos, en España ha tomado el relevo una nueva casta política irresponsable, infame sin distinción de ideologías, pegada a la ubre de los aparatos de sus partidos. Gente sin contacto con la vida real, que ni ha trabajado nunca de verdad ni tiene intención de hacerlo en su puta vida. Parásitos de la vida pública, profesionales del camelo y el cuento chino. Los que, amos de un tinglado nacional rehecho a su medida, ya nunca Irán al paro. Y es cierto, también, que esa gentuza medra con la complicidad de una sociedad indiferente, acrítica, apoltronada y voluntariamente analfabeta, que solo se acuerda de Santa Bárbara cuando le afecta a cada cual. Cuando truena…”

Será difícil conseguir que la sociedad vuelva a confiar en la clase política y llevará su tiempo, pero desde luego si no empezamos a cambiar las cosas, nunca se romperá esa brecha cada vez mas profunda entre los ciudadanos y sus representantes.

Los síntomas de la situación actual son graves y aparecen en todos los niveles. El desinterés del electorado puede colapsar el sistema democrático, la sociedad se radicaliza y se refugia en líderes mesiánicos y populistas, esto es fácil de ver en países de Latinoamérica donde este problema es crónico y muy grave. Allí no es solo que la sociedad perciba a los políticos y sus partidos como mafias, es que son mafias auténticas que actúan en beneficio propio como algo natural. En los países occidentales, de amplia tradición democrática, la situación no es igual, por supuesto, no tenemos esos índices de corrupción, aunque también la tenemos y de dos tipos: una la de los trincones de toda la vida, o sea delincuentes que vienen a llevársela sin pudor y a los que hay que meter en la cárcel, y otra, la de los listillos que vienen a la política para vivir de ella holgadamente, y si es posible dando muy pocos palos al agua. Estos últimos son casi más peligrosos que los primeros, porque son los que más desconfianza y hartazgo provocan en la población.

Imaginemos que no hacemos nada para atajar estos problemas, ¿qué podría ocurrir en un futuro no muy lejano? Año 2020. La gente se cansó de votar a los partidos tradicionales repletos de incapaces mentales, corruptos y trepas. En las elecciones generales a penas si votaba el 30% del electorado. Los partidos nacionalistas y ultras aprovechando el hastío de la población, lanzan sus proclamas populistas y se hacen con el control de los parlamentos autonómicos, desde allí argumentan que el parlamento nacional ya no representa a la mayoría de la población (dada la alta abstención ), se hacen fuertes y algunos de ellos aprueban leyes soberanistas, el gobierno central debilitado por sus políticas autonomistas no tiene el respaldo electoral ni la capacidad necesaria para frenar esta escalada. Varias regiones se independizan unilateralmente, y las que quedan tienen parlamentos autonómicos muy radicales, por lo que se hace casi imposible consensuar una política unitaria y solidaria para todos los territorios, la nación es prácticamente ingobernable.





En Europa las cosas no han ido mejor, los partidos de ámbito estatal han caído en desgracia por las mismas razones que en España, se ha impuesto una política tribal promovida por los viejos nacionalismos, algunas fronteras empiezan a moverse y los primeros conflictos armados no tardan en aparecer, los gobiernos nacionales son incapaces de atajar la situación dada su debilidad. El parlamento europeo, desde hace algunos años es solo una cámara decadente, desprovista de fondos después de las graves crisis y recesiones económicas de los últimos años; en él languidecen aquellos sueños de una Europa unida y solidaria.

¿Creen que es un escenario disparatado? Les aseguro que estamos mucho más cerca de este futuro que del de una España y Europa unidas y solidarias. Si me consideran pesimista acuérdense del dialogo entre el optimista y el pesimista. Dice el optimista: como las cosas sigan así, vamos a terminar comiendo mierda; y contesta el pesimista: si, pero lo peor es que no va a haber para todos.”


J.J. MOLINA