Juan J. Molina

Juan J. Molina
Juan J. Molina

domingo, 5 de julio de 2009

NADIE DIJO QUE LA DEMOCRACIA FUESE FÁCIL


NADIE DIJO QUE LA DEMOCRACIA FUESE FÁCIL

Nadie dijo que la democracia fuese fácil, el mejor gobierno es el que produce la mejor sociedad y hasta el momento las mejores sociedades provienen de regímenes democráticos y esto no admite discusión, cuanto más avanzada y evolucionado es un sistema de gobierno democrático sus ciudadanos gozan de más libertades individuales y mejores protecciones sociales. Pero la democracia como teoría política es una ecuación inacabada, desde las primeras polis griegas, pasando por las ciudades estado hasta las grandes democracias nacionales y las futuras democracias transnacionales el sistema continua abierto y evolucionando, y quizás ese sea una de sus cualidades más importantes, que seguimos discutiendo y buscando mejores formas de representación, procedimientos más equitativos, sistemas menos corrompibles, en definitiva democracias más fuertes, más solidarias y mejores.
Sin embargo uno de los graves obstáculos con los que tropieza el gobierno del pueblo proviene del eslabón más débil de la cadena, la ambición humana, nuestras organizaciones políticas terminan enzarzadas en unas estúpidas guerras personales que no conducen a ningún sitio bueno excepto al aniquilamiento político del adversario, a su marginación dentro del partido o sencillamente a su expulsión. Parece increíble que gente que comparte ideales y esperanzas, que han trabajado juntos codo con codo terminen con suma facilidad convertidos en enemigos irreconciliables por cuestiones de química y control del poder. Esta estúpida manera de proceder divide a los componentes de los grupos políticos en facciones que se boicotean, se apuñalan por la espalda y terminan por no saludarse. No tiene ningún sentido lógico esta pérdida de energía en disputas banales, todos cometemos errores y aciertos y si hay alguien libre de pecado que tire la primera piedra. Excluir a los que son críticos no es sano, marginar a los que no obtienen la mayoría pero son apoyados por una parte de los afiliados no es saludable, querer controlar los aparatos de los partidos mediante favoritismos y amiguismos es perjudicial para la salud. Trabajar hombro con hombro con los que no piensan como tu buscando puntos en común es muy sano, incluir y cooperar con las minorías representativas es muy saludable, ganarse el apoyo de la gente con ideas y propuestas favorece seriamente nuestra salud democrática.
Nadie ha dicho que la democracia fuese fácil, todos formamos parte de la sociedad y de las organizaciones democráticas, por lo tanto todos tenemos que ser tomados en cuenta y escuchados, no hemos venido a trabajar con nuestros amiguetes que nos dicen que si con la cabeza a todo, sobre todo debemos trabajar con aquellos que no comparten al cien por cien nuestras ideas, la imposición es un recurso final cuando el consenso es imposible pero no puedo creer que personas que militan en un mismo partido y con un mismo ideario tengan discrepancias ideológicas tan insalvables, estas cosas huelen más bien a ambiciones personales.

lunes, 22 de junio de 2009

LA REGLA DE LA MAYORIA

LA REGLA DE LA MAYORIA


La mayoría en democracia es un tema controvertido y no lo suficientemente debatido, lo primero que tendríamos que aclarar es de qué mayorías hablamos, no es lo mismo la mayoría absoluta en términos de población con derecho a voto, que la mayoría relativa que sale de la población que ha ejercido su derecho al voto. Dicho de otra manera si analizamos los resultados de las últimas elecciones donde el 54% de los ciudadanos se abstuvieron los porcentajes de apoyo real que tuvieron los partidos políticos habría que calcularlos sobre el 46%, que es la población real que les votó, sin embargo aunque los cálculos electorales se hacen sobre el electorado que vota luego se extrapolan sibilínamente sobre la población total, así dicen por ejemplo que el PP ganó las elecciones con el 42,23%, el PSOE obtuvo el 38,51%, CU el 5,12%, IU-ICV-EUiA-BA el 3,73%, UPYD el 2,87% etc… Pero en realidad si sacamos los cálculos sobre la población total con derecho a voto los porcentajes de apoyo pasan a ser del 19,42% para el PP, 17,71% para el PSOE, 2,35% para CU 1,71% para IU-ICV-EUiA-BA y 1,32% para UPYD.
Estos datos nos dicen que el partido que ganó las elecciones lo hizo con un apoyo real del 19,42% de la población y que todos sumados solo llegaban al 46 % de la población real a la que supuestamente representan en su conjunto. De todo ello se desprende que no nos gobiernan mayorías sino las minorías más votadas.
Nuestros representantes en el Parlamento Europeo han sido elegidos por una minoría de la población en concreto 15.761.963 ciudadanos de una población con derecho a voto de 34.580.130 de los cuales 18.499.909 no votaron, 220.179 lo hicieron en blanco y 98.079 fueron nulos.
Por lo tanto el primer escollo con que nos encontramos en la regla de la mayoría es que el porcentaje real de las mayorías prácticamente nunca alcanzan el mínimo del 51% de la población real con derecho a voto, que sería lo deseable para que dicha regla se aplicara cabalmente. Estos porcentajes calculados para las elecciones generales dejan a la vista que los gobiernos no los forman las mayorías como se hace creer a la población, al no distinguir con claridad de que clase de mayoría se habla.
¿Es legítimo que nuestros representantes políticos y nuestros gobiernos sean elegidos por minorías? Si, es legítimo pero desde luego el sistema presenta deficiencias que se pueden subsanar de diversas maneras. Una de esas maneras es el uso que hagamos de la regla de la mayoría, dejando de usarla como un fin y empezando a usarla como un instrumento que es para lo que se pensó. La mejor mayoría y la que más se acerca a la aplicación justa de la regla es la mayoría más representativa, todos aquellos grupos con unos mínimos de representación deben formar parte de los órganos de gobierno y de las instituciones puesto que nadie en realidad suele tener la mayoría suficiente para aplicar la regla de manera justa. Además está la justificación moral de que no ser la lista más votada no significa que no se tenga que tener en cuenta las opiniones de esos grupos sociales, la democracia es el gobierno del pueblo y para el pueblo, aunque algunos han confundido los términos y la han convertido en el gobierno de una parte del pueblo y para todo el pueblo.

J. J. Molina Gallardo

viernes, 22 de mayo de 2009

¿Oigan? Que les traigo a mi niño, ¿Dónde se lo dejo?

¿Oigan? Que les traigo a mi niño, ¿Dónde se lo dejo?



Al final va a ser más seguro darle la tutela de nuestros hijos al estado y que él se las entienda con ellos, una llamada al organismo competente y santas pascuas, ¿oiga? Soy el padre de fulanito, que me parece que mi hijo se mete todo lo que pilla y un poco más, a ver como me lo solucionan. Perdone ¿lo mío como va? Si hombre lo de mi hija que ya no quiere respirar porque dice que el aire le engorda. A ver por favor algún funcionario que sea tan amable de decirme cuantas veces ha abortado mi hija en este año. Mire que mi hijo me da una paliza si le miro a los ojos y tengo una duda, ¿puedo quejarme cada vez que me arrea o mis alaridos se pueden considerar una intromisión perjudicial para el desarrollo de su personalidad?
Esta progresía, minimalista en lo que a inteligencia se refiere, fue la misma que en aras de no se qué socavó los pilares básicos del el sistema educativo, el respeto al profesor, la necesidad de adquirir conocimientos y el valor del esfuerzo y la recompensa que ello conlleva. No contentos con ello ahora han decidido acabar con los cimientos de respeto y educación que han regido las bases de la convivencia familiar. Educar según este gobierno socialista y compañía es entrometerse en la libertad individual de nuestros hijos, sin embargo que un gobierno decida como debe de regirse el principio de autoridad entre padres e hijos ¿no es una intromisión?
En algunos sistemas utópicos de gobiernos de carácter socialista, los niños eran entregados desde su nacimiento a instituciones estatales que se encargaban de su educación y desarrollo, fabricando ciudadanos adoctrinados según la ideología del partido (siempre partido único). Quizás como he dicho al principio ésta sea la mejor solución, quédense ustedes con los niños y allá se las apañen porque castigar sin la playstation, hablarle a un hijo con dos decibelios más de los permitidos o no darle la paga del fin de semana por la trastada que sea, puede ser considerado una intromisión grave en el derecho al disfrute, un posible intento alevoso de causarles una otitis o un ataque al patrimonio económico al que tienen derecho por nacimiento.
Lo dicho, ¿oigan? Que les traigo a mi niño, ¿Dónde se lo dejo?

Juan Jose Molina Gallardo

miércoles, 20 de mayo de 2009

"DONDE NO HAY MATA, NO HAY PATATA"


“DONDE NO HAY MATA, NO HAY PATATA”

Si queremos democracias de tercera generación, es decir democracias de alta calidad tenemos que cambiar muchas cosas, una de ellas serían los profundos déficits democráticos y culturales que tienen nuestros políticos. Que el pueblo no tenga un conocimiento serio y reflexivo de cómo funciona un buen sistema democrático es algo no deseable, pero dentro de lo cabe es comprensible, pero que lo tenga la clase dirigente es inadmisible. Esta falta de virtud política para ser un buen dirigente proviene en gran medida por no decir absolutamente de las organizaciones políticas. Los partidos políticos hasta el momento no poseen unos protocolos serios para seleccionar a sus cuadros dirigentes, a los futuros líderes no se les exige ni la más mínima preparación, ni siquiera unos requisitos mínimos para desempeñar con cierta dignidad cargos de tanta responsabilidad. En este país desde el presidente del gobierno para abajo es de lo más normal que nadie hable idiomas a un nivel aceptable, en el contexto en el que se mueve la política española este es un requisito indispensable, a los candidatos se les oye hablar de la futura construcción de la Europa unida y resulta que ellos en esa Europa van a ser muditos porque no pueden comunicarse con nadie si no es con un traductor de la mano. Es tristísimo ver a nuestro presidente en las cumbres internacionales como un autista, solo y aburrido mientras los otros hacen corros charlando y confraternizando. Este es solo uno de los muchos problemas que aquejan a nuestras clases dirigentes, la falta de preparación no solo atañe a los idiomas, si les hiciéramos un examen no muy duro sobre sistemas políticos y principios democráticos básicos, no pasaban el corte ni un cuarto de los que están en activo y viviendo de la política.
Mientras los partidos políticos no tomen cartas en el asunto y empiecen a cribar mejor a sus futuros dirigentes exigiendo unos requisitos mínimos de calidad, nuestros futuros gobernantes no se pondrán las pilas para cultivarse un poco más y por desgracia seguiremos disfrutando de una fauna indescriptible pululando por las más altas instancias del poder. Una democracia de alto standing requiere de gestores de la misma talla por eso nuestras democracias, porque esto es un mal generalizado en todos los países, son democracias de baja calidad, el sistema no es malo aunque tenemos que mejorarlo bastante, pero los que tienen que llevar a cabo esas mejoras no están preparados para realizar esa tarea de manera satisfactoria. Como dicen en la huerta “ donde no hay mata, no hay patata”.

viernes, 15 de mayo de 2009

EL DESGOBIERNO DEL GOBIERNO

EL DESGOBIERNO DEL GOBIERNO

Vivimos en un país descatalogado, no conozco ningún sistema que se pueda considerar democrático donde las leyes promulgadas por el gobierno nacional son sistemáticamente boicoteadas por los distintos gobiernos regionales y locales. Esta forma de actuar socava los principios fundamentales de la ley y el orden, si nos hemos dado un código (la Constitución) y hemos consentido en delegar en unos representantes (los políticos) para que gestionen la vida pública, resulta que esos mismos políticos se boicotean entre sí desobedeciendo las leyes, incumpliendo las normas, entorpeciendo el desarrollo de los proyectos, torpedeando cualquier iniciativa buena o mala con la única intención de desgastar al adversario político, sin embargo como siempre, los perjudicados somos los ciudadanos que asistimos atónitos a los tejemanejes de esta pandilla de caciques, cuya virtud más loable para ocupar puestos de responsabilidad en la vida pública es su nada despreciable capacidad para trepar dentro de sus partidos pisando cabezas a diestro y siniestro.
A mi no me gusta este gobierno y mucho menos el presidente que tenemos, el señor Rodríguez Zapatero, pero como demócrata no puedo admitir que no se obedezcan las leyes que emanan de este gobierno elegido democráticamente, ruego a Dios porque más pronto que tarde nos libremos de este nefasto mandato, pero mientras tanto no me queda más remedio que acatar el orden vigente e intentar arrimar el hombro pera que este barco en el que viajamos todos no se hunda.
Los déficits democráticos que podemos advertir en nuestros políticos actuales son altamente preocupantes, parlamentos que redactan estatutos y promulgan leyes anticonstitucionales, o gobiernos regionales que minutos después de acordarse una reforma o una ley en el Consejo de Ministros ya dicen que no piensan cumplirlas son el pan nuestro de cada día.
Vivimos en el desgobierno continuo por la dejadez de unos y la osadía de otros, rayando cuando no pasando descaradamente la línea que separa una democracia de una seudo democracia.

Juan José Molina Gallardo

viernes, 1 de mayo de 2009

DE TURISMO POR UN PAÍS LLAMADO DEMOCRACIA

Algunos andan confundidos por un territorio que según alguien les ha dicho se llama democracia, pero lo que conocen de él es casi lo mismo que un turista después de visitar Roma en dos horas y media, lo justito para demostrar que han estado y poco más. Esto no sería grave sino fuera porque los turistas de los que hablo no son japoneses de cámara en ristre, hablo de nuestros políticos, algunos de ellos gobernantes ya de hecho, que no dejan de asombrarme cuando los veo bajar del autobús con el mapa y su camarita, haciendo turismo por un país llamado democracia.
Su cultura respecto al gobierno del pueblo y para el pueblo, definición básica de una democracia no va más allá de una hamburguesa con coca cola en términos culinarios. La separación de poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial enunciada por primera vez por Montesquieu en “El espíritu de las leyes” creen que es poner al Gobierno, Congreso y Tribunales en edificios separados.
En cuanto a conseguir el poder mediante el voto son lo mismito que un hooligan con corbata, intentar explicarles que las mayorías son un instrumento y no un fin en un sistema democrático, sería como contarle la teoría de la relatividad a mi perro y pensar que me ha entendido.
Y qué decir del viejo axioma platónico, “un demócrata es alguien cuya virtud le hace poner el bien común por encima del suyo propio”, en este punto se me vienen a la mente todo tipo de refranes al caso, aquí el más tonto hace submarinos, ande yo caliente ríase la gente, el muerto al hoyo y el vivo al bollo, a Dios rogando y con el mazo dando…
Si alguno de esta ridícula casta de políticos marrulleros, incultos, sinvergüenzas, aprovechados, robaperas…tuviera un mínimo de dignidad harían como aquel ministro italiano, que harto ya de todo y todos dijo: dimito de ministro y dimito de italiano.
Pero no se hagan ilusiones, de aquí no se va nadie ni con agua hirviendo, peste de turistas…

Juanjo Molina Gallardo

sábado, 25 de abril de 2009

Contrato democrático "El voto condicionado"

VOTO CONDICIONADO


De todos es sabido que el electorado en España y también en las demás democracias, no conoce ni mínimamente los programas electorales de los partidos a los que votan. Ni los partidos hacen el hincapié necesario en explicarlos en profundidad, ni el grueso electoral por desgracia está lo suficientemente preparado para entenderlos.
Esto propicia que las campañas electorales se circunscriban a unos cuantos eslóganes publicitarios y a otras tantas propuestas llamativas, propuestas de impacto mediático como la creación de cientos de miles de puestos de trabajo, subida de pensiones, construcción de guarderías, etc.… Tales propuestas en ocasiones son inviables, poco creíbles y en la mayoría de los casos mentiras inmensas porque nunca se cumplen. Sin embargo han cumplido su función, han enganchado al electorado que les ha votado y los partidos han conseguido así sus réditos electorales, las promesas electorales no cumplidas son muy rentables porque producen buenos beneficios y ningún perjuicio.
El voto condicionado es una propuesta realista porque es posible realizarla sin muchas complicaciones y serviría para acabar con este fraude democrático de prometer y si te he visto no me acuerdo.

La metodología del sistema es la siguiente:

Los partidos tendrían que ordenar tres propuestas como mínimo que ellos consideren primordiales, las cuales tendrían un calendario de cumplimiento dentro de la legislatura, en este calendario de 48 meses, una 1ª propuesta tendría que cumplirse en los primeros 18 meses de gobierno, y las otras dos mínimas, antes de el último semestre de legislatura y con una separación entre ambas de 12 meses. Los propios partidos ordenan sus propuestas mínimas según las fechas que consideren y pueden aportar más propuestas si lo estiman oportuno, hasta un máximo que se estime oportuno.

En gobiernos de coalición se respetaran los mismos plazos para todos los partidos que formen dicha coalición, tendrán que ponerse de acuerdo entre ellos para el cumplimiento de sus respectivos calendarios.

El votante a la hora de votar puede hacerlos sin condiciones, es decir voto a este partido sin ningún condicionamiento para que cumpla sus promesas electorales.
O hacer uso del voto condicionado, lo que significa elegir una de las propuestas que ha hecho el partido elegido y condicionar su voto al cumplimiento de esa propuesta y en la fecha prevista. Si dicha propuesta no se cumpliera, ese voto ya no tendría validez en la candidatura de ese partido, es decir ese votante en ese momento retira su voto. ¿Qué significa esto? Una vez hecho el recuento total de votos y adjudicados los escaños a cada partido, se divide el número de escaños conseguidos por cada partido por el nº de votos conseguidos:

VOTOS/DIPUTADOS= Nº DE VOTOS POR DIPUTADO

(En estos votos se podrían contar tanto los que han servido para conseguir escaños como los restos que no se han usado, de esa forma se minimizaría el desperdicio de votos por circunscripción que no alcanzan los mínimos electorales.)
De estos votos se separarían los no condicionados y los condicionados a las distintas propuestas, de manera que si estas se cumplen no pasa nada, pero conforme se cumplan los plazos y las promesas no se hayan cumplido, se irán cayendo de la lista los votos condicionados a ellas. Con la consiguiente pérdida de escaños y poder en la institución a la que pertenecían, ya sean parlamentos nacionales o autonómicos, senado, gobiernos locales etc.…
Los cargos electos en principio continuarían en las instituciones con voz pero sin voto.

EJEMPLO

Supongamos que el partido A ha hecho las siguientes promesas electorales:

- En los primeros 18 meses “acabar con las listas de espera para operaciones en toda España”. Propuesta Nº 1
- En los siguientes 12 meses “crear 100.000 puestos de trabajo”. Propuesta Nº 2
- Antes del último semestre de la legislatura “crear una red de guarderías estatal que cubra toda la demanda nacional”. Propuesta Nº 3

Dicho partido A tiene mayoría absoluta con el 54 % de los votos y 189 diputados de 350 posibles, en votos totales sumando los restos 13,500,0000 de los cuales 5,500,000 son incondicionales y los otros 8,000,000 condicionados:
- 3,000,000 a la Propuesta Nº 1
- 3,500,000 a la Propuesta Nº 2
- 1,500,000 a la Propuesta Nº 3

Aplicación de la fórmula:

13, 500,000/189= 60847 votos cada diputado (redondeo hacia arriba)

Supongamos que la propuesta nº 2 no se cumple en la fecha prevista:


3, 500,000/60847= -57 diputados (redondeo hacia abajo)


El partido que gobierna en este caso en solitario perdería 57 diputados un año y medio antes del final de la legislatura, ¿que supondría esto?, pues que queda en minoría y a merced de una posible moción de censura por parte de la oposición, lo que le obliga a pactos con otras fuerzas políticas o a convocar elecciones anticipadas.
Este sistema sirve para dos cosas fundamentalmente, la primera evitar los fraudes electorales en lo que respecta a los engaños al electorado con promesas políticas gancho pero no realistas, y la segunda, dinamizar unas cámaras legislativas que tendrán que entenderse y consensuar políticas, calendarios y cumplimientos de programas si no quieren tener un descalabro grave antes del final de la legislatura.

VIABILIDAD DEL SISTEMA

- El voto condicionado es válido para las votaciones de candidaturas ya sea con listas abiertas o cerradas.
- Las papeletas son sencillas, en ellas aparecen las siglas del partido como en todas las papeletas, una casilla para marcar si no se desea condicionar el voto y otra para marcar si se desea condicionar el voto a la propuesta nº X de las que el partido en cuestión ha decidido prometer al electorado, dichas propuestas (solo enunciadas) pueden encabezar o ir al final de la papeleta para que el votante pueda hacer un último repaso antes de decidirse por una. También existe la posibilidad de hacer las papeletas del voto incondicional de un color, y las de los votos condicionados de otro, siendo en éstas donde aparecerían los enunciados de las propuestas según cada partido.
- El recuento no es especialmente complicado, solo hay que separar por un lado las incondicionales, y por otro los grupos de condicionales según la propuesta elegida por cada votante. Si el voto es por medios informáticos todavía es más sencillo.
- Qué cargos electos pierden su voto es una decisión interna de cada partido. Y tampoco tiene especial importancia puesto que continúan desarrollando las mismas labores excepto la de votar.
- Sobre la cuestión de si es obligatorio para los partidos rellenar las propuestas mínimas o no hacerlo, en mi opinión eso es un compromiso de cada partido con el electorado, un partido que no quiera o no se atreva a comprometerse en unas metas y un calendario tendrá que asumir el riesgo electoral que eso supone sobre todo cuando otros partidos si se comprometan.
- Hay dos formas posibles de gestionar el sistema:
- Una como ley electoral aprobada en el congreso, con lo cual los partidos que quieran hacer uso de este voto y con ello firmar su contrato democrático con el electorado, tendrán que acatar por ley su posible perdida de votos en la institución que sea (parlamento nacional, regional, senado, corporaciones locales).
- Otra como compromiso moral de cada partido con el electorado, en ese caso no existe ninguna ley legal que obligue a cumplir la penalización, en todo caso una ley moral difícilmente incumplible, ya que con que cara va a ser capaz de seguir un gobierno que no cumple ni siquiera sus compromisos morales.

JUSTIFICACIÓN

El voto condicionado es un contrato democrático que libremente acuerdan por una parte las organizaciones políticas y por otra el electorado, los partidos políticos se comprometen a unas metas y a un calendario que no excede de una legislatura ya que este es el tiempo para el que han sido elegidos, no tiene sentido ponerse metas que excedan el tiempo de mandato puesto que no serían factibles, nadie sabe si volverá a ser elegido de nuevo. Por otro lado el votante se compromete a mantener su voto si los objetivos prometidos se han conseguido, si una parte cumple la otra también lo hace, en la actualidad esto no ocurre así, los partidos políticos incumplen sus promesas electorales sin consecuencias de ningún tipo, sin embargo el voto que se les dio confiando en el cumplimiento de esos objetivos permanece hasta el final de la legislatura.
Algunos podrán decir que las circunstancias durante una legislatura pueden variar drásticamente por razones incluso ajenas al gobierno o al propio país, lo cual podría impedir el cumplimiento de los objetivos previstos, es cierto, pero si esa circunstancia especial se produjera, querrá decir que el escenario general ha cambiado lo suficiente como para que las propuestas del gobierno en vigor se hayan quedado fuera de contexto y sea lógico la convocatoria de elecciones anticipadas con propuestas adecuadas a la nueva situación.
Por otra parte cualquier organización que decida comprometerse con el electorado en propuestas y calendarios, tendrá mucho cuidado de medir sus objetivos dado el riesgo que corre de perder cargos y con ellos las votaciones a lo largo de la legislatura. Sin duda los programas serán mucho más realistas y viables y no meros panfletos propagandísticos.
Este tipo de propuestas son solo los pasos necesarios para avanzar en la profundización de los sistemas democráticos, la democracia es a mi entender es el mejor de los sistemas políticos de los conocidos hasta ahora, sin embargo eso no quita que reconozcamos sus fallos que por supuesto los tiene. Aquellos que defendemos la democracia estamos obligados elaborar estrategias que la mejoren en lo posible, métodos que sirvan para controlar el abuso de las organizaciones políticas, que fomenten la participación ciudadana y en definitiva que nos conduzcan a una nueva generación de democracias de más calidad.

Juan José Molina Gallardo
24/04/2009