Juan J. Molina

Juan J. Molina
Juan J. Molina

miércoles, 7 de marzo de 2012

Cuba se prepara para el post chavismo,por Carlos Alberto Montaner





El gobierno cubano da por descontado que Chávez se morirá a corto plazo. Me lo dijo un diplomático acreditado en Cuba recitando unos conocidos versos de Martí: “El palacio está de luto y en el trono llora el rey/ el hijo del rey se ha muerto/ se le ha muerto el hijo al rey”.

Todavía no ha ocurrido. El hijo del rey todavía está vivo, aunque muy averiado, pero Raúl y un desconsolado Fidel dan su muerte como un hecho inevitable. Para Fidel es una catástrofe política. Chávez era su heredero en la tarea de luchar contra el imperialismo yanqui y crear un glorioso mundillo colectivista y autoritario como el que se hundió tras la “traición” de Gorbachovhace ya más de 20 años.  Raúl no servía para nada de eso. Carecía de la facultad de soñar que puebla la sesera incendiaria de los revolucionarios. Raúl era demasiado pragmático, demasiado apegado a la realidad, esa cosa extraña y despreciable.

Fidel ha vuelto al estado anímico del prechavismo. En los noventa del siglo pasado languidecía melancólicamente convencido de que todo había sido inútil, cuando, súbitamente, apareció Chávez en el panorama con una cartera repleta de petrodólares y la furia del cruzado en la mirada. Fidel se volvió a ilusionar. Rápido, ensíllenme de nuevo a Rocinante. Ése era el hombre. Ése era su discípulo amado, el hijo de sus entrañas ideológicas, y ahora parece que se le muere en la flor de la vida política, a los 57 añitos.

¿Quién es el heredero? Dentro de Venezuela, nadie. Fuera de Venezuela, menos todavía. En el chavismo hay media docena que quisieran ocupar la poltrona presidencial —Cabello, Maduro, Jaua, Rangel Silva, Adam Chávez, José Vicente Rangel—pero ninguno posee esa descocada vocación mesiánica que se necesita para salir a conquistar el planeta. Potencialmente, cualquiera de ellos puede administrar a palo y tentetieso el manicomio local, pero no es eso lo que Fidel tenía en su atormentada cabeza cuando ungió a Chávez como sucesor de su trono revolucionario.

Raúl Castro, que es un tipo previsor y metódico, ya está haciendo sus planes de contingencia. Para la dictadura son fundamentales los 110.000 barriles de petróleo  que Venezuela aporta diariamente. Esa notable cantidad de crudo puede ser sustituida por las extracciones que Repsol intenta realizar en aguas cubanas, pero según los cálculos de la empresa española, sólo hay un 17% de posibilidades de hallar ese petróleo y el bolsón de combustible quizás es una cuarta parte de lo que La Habana calcula.

En cualquier caso, si lo encuentran, ese petróleo tardará unos dos años en llegar a las termoeléctricas cubanas para generar electricidad —su principal destino—y a los mercados internacionales para adquirir dólares, para lo cual ya se ha creado una comisión destinada a administrar esos hipotéticos fondos. Raúl, pues, necesita prolongar al menos por dos años el ordeño de la generosa vaca venezolana.

¿Cómo intenta lograrlo? Primero, formando parte, muy cuidadosamente, aunque de forma poco visible, del mecanismo de trasmisión de la autoridad que escogerá al sucesor de Chávez. Segundo, acercándose discretamente a Henrique Capriles, el popular candidato de la oposición democrática, quien tiene una altísima probabilidad de ganar las elecciones del 7 de octubre.

Según el análisis de “los cubanos” (así les llaman a los interventores castristas), cualquiera que compita contra Capriles va a perder, y ni siquiera tendrá la oportunidad de hacer trampas sin provocar un golpe militar por la derecha que sería catastrófico para La Habana.

De manera que la fórmula más conveniente para Cuba es disolver pacíficamente el matrimonio contra natura entre los dos países, pero dándose el plazo de dos años que Raúl Castro cree necesitar para que la economía de la Isla no experimente la misma contracción que padeció tras el fin del subsidio soviético. Entonces, la ya miserable capacidad de consumo de los cubanos sufrió una merma del 50% y hubo miles de casos de desnutrición que provocaron la ceguera a muchas personas (ninguna de ellas, por cierto, perteneciente a la clase dominante).

¿Tendrán éxito las maniobras de Raúl? No lo creo. Generalmente, esos planes nunca funcionan. Las cosas ocurren de otro modo porque están sujetas a decisiones y sucesos imprevisibles que cambian el panorama en un instante. Es lo que los analistas llaman “los factores imponderables”. ¿Quién hubiera pensado que el fin del chavismo se generaría a destiempo en la oscura humedad de un colon impertinente? Esa es la extraña belleza de la historia.



http://www.elcato.org/cuba-se-prepara-para-el-post-chavismo

martes, 6 de marzo de 2012

LAS RAÍCES SOCIALISTAS DEL NAZISMO, (Resumen XIII) Hayeck




“Todas las fuerzas antiliberales se están
Combinando contra todo lo que es liberal.”
A.      Moeller Van Den Bruck

Es un error general considerar el nacionalsocialismo como una simple revuelta contra la razón, como un movimiento irracional sin trasfondo intelectual alguno. Es simplemente, el colectivismo, libre de todas las huellas de una tradición individualista que pudiera embarazar su realización. Aunque en este desarrollo llevaron la dirección los pensadores alemanes, no estuvieron en modo alguno solos. Thomas Carlyle y Houston Stewart Chamberlain, Auguste Comte y Georges Sorel han participado en esta expansión continua tanto como cualesquier alemanes. Si bien en un principio estas ideas no pasaron de ser una corriente intelectual sostenida por una minoría y despreciadas por la mayoría de los alemanes, lo cierto es que tras la derrota de la 1º Guerra Mundial fueron calando en la población. Entonces, ¿cómo es que estas opiniones, sostenidas por una minoría reaccionaria, acabaron por ganar la asistencia de la gran mayoría de los alemanes y, prácticamente, de toda su juventud? En realidad, no fue la burguesía, si no más bien la ausencia de una fuerte burguesía, lo que contribuyó junto a la ayuda del campo socialista a elevarlas al poder.
Las doctrinas que guiaron a los sectores dirigentes de Alemania de entre guerras no se oponían al socialismo en cuanto a marxismo, sino a los elementos liberales contenidos en aquél: su internacionalismo y su democracia. Y a medida que se hizo más claro que eran precisamente estos los obstáculos para la realización del socialismo, los socialistas de izquierda se aproximaron más y más a los de la derecha. Fue la unión de las fuerzas anticapitalistas de la derecha y la izquierda, la fusión del socialismo radical con el conservador, lo que expulsó de Alemania a todo lo que era liberal. En Alemania, la conexión entre nacionalismo y socialismo fue estrecha desde un principio. Es significativo que los más importantes antecesores del nacionalsocialismo -Fichte, Rodbertus y Lassalle- fueron al mismo tiempo padres reconocidos del socialismo. La “idea alemana del Estado”, como la formularon Fichte, Rodbertus y Lassalle, es que el Estado, ni lo fundan los individuos, ni se forma de individuos, ni es un agregado de individuos, ni su finalidad es la de servir cualesquier intereses individuales. Es un Volksgemeinschaft, en la que el individuo no tiene derechos, sino tan solo deberes.
Quizá el primer representante de esta orientación, y en muchos aspectos el más característico, fue el profesor Werner Sombart.  Sombart  había comenzado como socialista marxista, y todavía en 1909 afirmaba con orgullo que había dedicado la mayor parte de su vida a luchar por las ideas de Karl Marx. En su libro de guerra, este viejo socialista saludó la “guerra alemana” como el conflicto inevitable entre la civilización comercial de Inglaterra y la cultura heroica de Alemania. Considerar la guerra como inhumana y sin sentido es un producto de los criterios comerciales. Hay una vida superior a la vida individual, la vida del pueblo y la vida del Estado, y el cometido del individuo consiste en sacrificarse por esa vida superior. La guerra es, para Sombart,  la consumación del sentido heroico de la vida, y la guerra contra Inglaterra es la guerra contra el ideal opuesto, el ideal comercial de la libertad del individuo y del confort ingles, que a sus ojos encuentra su más despreciable expresión en…las máquinas de afeitar halladas en las trincheras inglesas.   
Otro exponente de esta intelectualidad fue Johann Plenge, otra autoridad académica al nivel de Sombart en cuanto a Marx. Su libro: 1789 y 1914. Años simbólicos en la historia del pensamiento político. Está dedicado al conflicto entre las “Ideas de 1789”, el ideal de libertad, y las “Ideas de 1914”, el ideal de organización. La organización es para él, como para todos los socialistas que extraen su socialismo de una tosca aplicación de los ideales científicos a los problemas de la sociedad, la esencia del socialismo. Poco antes del fin de la 1ª guerra exhortó a sus compatriotas, desde la revista socialista Die Glocke, de la siguiente manera:
Ha llegado la hora de admitir que el socialismo debe ser una política de poder, porque tiene que ser organización. El socialismo tiene que ganar el poder, no debe jamás destruirlo ciegamente. Y la más importante y crítica cuestión para el socialismo, cuando los pueblos hacen la guerra, es necesariamente ésta: ¿cuál es el pueblo llamado entre todos al poder, porque es el conductor ejemplar en la organización de los pueblos?
Y adelanta todas las ideas que servirán después para justificar el nuevo orden de Hitler:
Precisamente desde el punto de vista del socialismo, que es organización, el derecho absoluto de autodeterminación de los pueblos, ¿no es el derecho a la anarquía económica individualista? ¿Estamos dispuestos a otorgar una completa autodeterminación al individuo en la vida económica? Un socialismo consecuente solo puede conceder derecho de asociación política a un pueblo si ello corresponde a la distribución real de las fuerzas históricamente determinadas.
Todas estas ideas alcanzaron gran difusión entre intelectuales y políticos de izquierda. Correspondió a un activo político socialista, miembro del ala izquierda del partido socialdemócrata en el Reichstag, el desarrollo más completo de estas ideas y su extensa difusión: Paul Lensch.
Plenge y Lensch suministraron las ideas directoras a los maestros inmediatos del nacionalsocialismo, particularmente a Oswald Splenger y A. Moeller van den Bruck, por mencionar solo a dos de los nombres más conocidos.  Splenger sentencia:
La cuestión decisiva, no solo para Alemania, sino para el mundo, que tiene que ser resuelta por Alemania para el mundo, es: en el futuro, ¿gobernará el comercio al Estado, o el Estado gobernará al comercio? Frente a esta cuestión, el prusianismo y el socialismo son iguales…Prusianismo y socialismo combaten a Inglaterra en nuestro mismo seno.
De aquí solo faltaba un paso para que el santo patrono del nacionalsocialismo, Moeller van den Bruck, proclamase que la guerra mundial era la guerra entre  liberalismo y socialismo. Como para Splenger, el liberalismo es, pues, el enemigo a muerte. Moeller van den Bruck celebra el hecho de que
No hay juventud liberal en Alemania hoy día. Hay jóvenes revolucionarios; hay jóvenes conservadores. Pero ¿quién querría ser liberal?...El liberalismo es una filosofía de la vida a la que ahora la juventud alemana vuelve la espalda con asco, con ira, con especial desprecio, porque no hay nada más extranjero, más repugnante, más opuesto a su filosofía. La juventud alemana de hoy reconoce en el liberalismo a su archienemigo.
El tercer Reich de Moeller van den Bruck pretendía dar a los alemanes un socialismo adaptado a su naturaleza y no contaminado por las ideas liberales de Occidente. Y así lo hizo.
La lucha contra el liberalismo en todas sus formas, el liberalismo que había derrotado a Alemania, fue la idea común que unió a socialistas y conservadores en un frente único. Primero, fue principalmente en el Movimiento Juvenil Alemán, casi por entero socialista en inspiración y propósitos, donde estas ideas se aceptaron más fácilmente y donde se completó la fusión del socialismo y el nacionalismo. Desde finales de la década de los 20 y hasta la llegada de Hitler al poder, un círculo de jóvenes congregados en torno a la revista Die Tat y dirigidos por Ferdinand Fried fue, en la esfera intelectual, el principal exponente de esta tradición. El libro de Fried, Ende Des Kapitalismus, es quizá el producto más característico de este grupo de Edelnazis, como se les llamaba en Alemania.


domingo, 4 de marzo de 2012

LA ESTRICTA GOBERNANTA, Por Remedios Morales


Danielle Bousquet, maestra y diputada socialista francesa, es una petardilla que ha cogido tirria a las prostitutas y vive entregada a su exterminio. Hay muchas así en España; pero, como la Virgen del Pilar dice que no quiere ser francesa, tengo motivos de sobra para cargar contra madame Bousquet. Para que luego diga no se quién que una vez me metí con la Virgen. ¡La lengua se le llague!

El caso es que la francesa quiere alcanzar, si no la solución final, porque está muy feo fumigar putas, sí el incordio máximo. Ella tiene un criterio de tipo moral-feminista de izquierdas según el cual están permitidas todas las cochinadas –pero todas, todas– desde la más tierna adolescencia, siempre que se use condón y no se pague ni se cobre. Porque cuando una mujer cobra por tener sexo está vendiendo su cuerpo. Debe de ser que eso de vender el cuerpo es una cosa capitalista y, en cambio, regalarlo sin ton ni son ya es distinto, porque así queda socializado y de paso se acorta el océano de desigualdad que existe entre los sexos.
Desoyendo a las propias prostitutas que le suplican que no las libere, la diputada sostiene que ninguna mujer quiere ser puta y que la culpa de que exista el oficio la tienen los hombres que se empeñan en pagar para poder refocilarse a sus anchas. Así que, como maestra que es, se declara partidaria de educar al cliente para que deje de esclavizar a las mujeres, y, dado que no puede ponerle las orejas de burro y mandarlo al rincón, se conforma con castigar con una multa al que hable con una prostituta o conteste a un anuncio. Habrá quien piense que eso es discriminatorio, pero merece la pena, ya que, a partir de ese momento, todo puede ir sobre ruedas en Francia. La multa escuece, el cliente se lo piensa dos veces y las periquitas esclavizadas se quedan sin trabajo pero manumitidas, y ya pueden ser pastoreadas hacia el buen camino.
¿Sabe una palabra de economía esta santa? Pues no, porque a pesar de haber dado clases de esta asignatura –¡válgame Dios!– no comprende que el comercio carnal, como cualquier otro, se gobierna por las leyes de la oferta y la demanda, y cuando le haces la puñeta a las partes contratantes lo único que consigues es modificar los precios. Pero ella se empecina en decir que las esclavas sexuales, o sea las putas, son un producto de la sociedad machista. ¿Ha leído algo de biología esta maestra candorosa? No, porque desconoce que llevamos la prostitución en la masa de la sangre y la heredamos de los monos, que ya sabían antes que nosotros que hay un exceso de demanda sexual por parte de los machos y que un regalito a las monas hacía milagros. De donde se deduce que, para bien o para mal, la prostitución siempre ha existido, y eso nos da la tranquilidad de saber que el mundo no se acaba porque haya putas. Desdichadamente, no tenemos la misma certeza de que el mundo resista la proliferación de feministas fanáticas.
¿Y por qué hay exceso de demanda por parte de los machos? Pues porque, aunque se empeñen las diputadas socialistas en igualarlo todo, el sexo no es lo mismo para los machos que para las hembras. Si esta sosa fuera capaz –es un suponer– de acabar con la prostitución, los sexos no se igualarían nada de nada, pero sí que se agotaría una de las formas que tienen las mujeres de sacar la pasta a los hombres.
A propósito, ¿tiene la excelsa ésta algún plan para acabar con la prostitución sin engrosar las listas del paro femenino? Porque, vamos a ver, putas o no, es imposible meter a todas las mujeres a diputadas de izquierdas. Podrían fregar váteres, que ese, como sabe todo el mundo, no es un trabajo de esclavas; pero los váteres son habas contadas y además se gana una miseria. Lo ideal sería meterlas a liberadas sindicales; pero, lamentablemente, las cosas ya no son como antes, ni siquiera en Francia.
¿Y por qué demonios en vez de poner vallas al campo no se legaliza la prostitución? Así se cobrarían impuestos, se daría de alta a las trabajadoras del sexo en la seguridad social y se acabaría con las mafias. Pero, claro, esta iluminada no lo hace porque contempla el mundo desde una perspectiva políticamente correcta. (Caca, nena).
Yo me imagino a esta honesta madre de familia que, poseída por ese tipo de bondad furibunda que no atiende a razones, no puede creer realmente que la libertad sexual venga siendo, por ejemplo, la capacidad que tiene una mujer para decidir si quiere morir virgen, ser una buena madre y esposa o vivir del comercio carnal. Es decir, que no cree en la madurez y pericia de las personas para tomar iniciativas sobre los asuntos relacionados con su propio sexo, y ella, que lo sabe todo, se siente llamada a meter mano en el sexo de los demás. Por eso sentencia: "La no comercialización del cuerpo humano es un principio no negociable".
¡Qué mandona! Pues a mí me toca una oreja lo que diga, hasta tal punto que estoy tentada de abrir un meublé para hacerla rabiar.
Oh, queridos, cuánta confusión. Todavía hay muchos mentecatos que dicen que la propiedad privada fue una consecuencia de la agricultura o del patriarcado y que antes de que existiera se compartía todo y éramos una barbaridad de felices. Pero lo cierto es que la propiedad privada siempre existió. La prueba es que el cuerpo de cada cual es una propiedad inequívocamente privada. Cuando yo me metí a feminista –Franco aún resollaba a buen ritmo– decíamos eso de que "mi cuerpo es mío" porque no queríamos que nos lo gestionaran las autoridades. Pero ahora, en Francia, la gente deberá hacer dejación de los derechos sobre su cuerpo en favor de la diputada Bousquet.
Este ángel exterminador tampoco cree que la prostitución preste un servicio público, tal como se consideraba en otros tiempos, y pienso, apesadumbrada, qué pasará con mi primo el francés, que pese a accidentarse con el coche y perder toda la galanura que lo caracterizaba conservó milagrosamente intactos y operativos sus colgajos varoniles, con la salvedad de que ya ninguna conocida quiere atenderlos como sucedía en tiempos más felices.
¿Y qué será de la amiga de mi peluquera, que, al quedar sin trabajo a sus cincuenta años, vive de charlar por los codos en una línea erótica? ¿Y qué será de los viejos verdes sin ningún desahogo? Igual en vez de dar miguitas de pan a las palomas del parque acaban llevándoselas detrás de un matorral.
Así que, en nombre de ellos y de todos los que quieren conservar el libre albedrío sexual, no me queda más remedio que tomar cartas en el asunto y declarar que la diputada Bousquet es perfectamente punible por ser una plasta infumable. Así que ahora mismo la castigo a ser aspergida con perfume canallesco y a reflexionar a la puerta de una mancebía cutre, disfrazada de puta antigua y con un billete doblado en el canalillo, mientras desde una tasca vecina se escapan los compases de "El pollero se va de putas". Hala, a chincharse.

jueves, 1 de marzo de 2012

Historia de un lápiz, Milton Friedman


¿El liberalismo le da la espalda a los desprotegidos? Entrevista a Dr. Martin Krause


Las seis posibles opciones de España para salir de la crisis, por Dashiell









De por qué ninguna salida a la crisis va a ser fácil:

1.- Dejar caer a los bancos:

Ventajas:
Se trata de la opción con mayor respaldo social dado que las decisiones del sistema financiero han sido clave para generar la crisis, conseguir que se deje de bombear dinero a las Cajas de ahorro y los bancos en problemas e, incluso, la devolución de las ayudas ya recibidas por estos unificaría a gran parte de los ciudadanos.

Desventajas:
El sistema financiero es, en la práctica, un mero intermediario, no presta sus propios recursos, toma los de la población que ahorra y los transfiere vía crédito a los que se endeudan.
Si un ingeniero informático de 45 años, un profesor de instituto de Sevilla y un jubilado alemán dejan cada uno de ellos 60 mil euros en una oficina del Banco Popular, y la entidad presta la suma de ese dinero (180.000) a una pareja joven para que compre un inmueble, que a los dos años no puede pagar, si ese apartamento disminuye su valor hasta los 90.000 euros quién paga la diferencia si el banco cae no es su consejo de administración, sino el ingeniero informático, el profesor y el jubilado.
Para evitar todo ello, los fondos se garantizan, lo que equivale a una inyección de dinero público si los problemas de la banca son generalizados.
A ese problema se añade no solo la oposición política puesto que los bancos financian a los partidos sino un posible efecto pánico que ahuyentase a todos los ahorradores de los bancos.

2.- Reducir el tamaño de la administración:

Ventajas: 
Desde el punto de vista económico es la elección optima: reducir gasto administrativo en lugar de hacer que mengüe el de inversión productiva.

Desventajas:
Implicaría el freno al proceso descentralizador lo que a su vez generaría tensiones en un país con importantes e influyentes fuerzas nacionalistas.
A ello habría que sumar la reticencia de los dos grandes partidos puesto que un recorte importante en esas partidas será a costa de las redes clientelares que las formaciones políticas han tejido.
En esas circunstancias se ha tomado el camino opuesto, en España, desde el estallido de la crisis, el número de empleados públicos ha aumentado en más de 300.000 personas, solo en 2011, con una economía en caída libre, las administraciones locales, autonómicas y estatales incrementaron su plantilla en más de 44.000 trabajadores.
Un proceso lógico y que crea un círculo vicioso: el sector privado sufre la crisis, especialmente por la falta de financiación , se despiden empleados, una parte de esos empleados hace uso de sus contactos políticos y consiguen un puesto público, las administraciones apenas reducen sus gastos y al haberse hundido los ingresos aumentan la presión fiscal, no pagan a sus proveedores todo lo cual hace a su vez que el sector privado se hunda un poco más y siga despidiendo.


3.- Reducir el Estado del bienestar:

Ventajas:
Desempleo, sanidad y pensiones forman la mayor partida de gasto público, disminuir esas partidas permitiría bajar los impuestos, reducir el déficit y canalizar los recursos hacia el gasto de inversión.

Desventajas:
En un país con un 23% de desempleo, oscuras expectativas económicas y crecientes problemas, los recortes del Estado del bienestar aumentarían la conflictividad social lo que a su vez acabaría dañando a la economía en un proceso de retroalimentación negativa.


4.- Imprimir dinero / monetizar la deuda:

Ventajas:
Permitiría el pago a los acreedores, el aumento de salarios y el estímulo económico a corto plazo.

Desventajas:
Férrea oposición de los países del norte de Europa. Aumentaría la inflación y la factura de la crisis en lugar de pagarla aquellos que tomaron decisiones erróneas lo harían los ciudadanos y empresas comedidos que hubiesen ahorrado, puesto que el dinero perdería poder de compra.
No se resolverían las causas que provocaron la crisis dado que el aumento del dinero conseguido por las familias no se dirigiría a la compra de productos nacionales sino extranjeros con lo que la balanza exterior volvería a empeorar tal como lo ha hecho en Estados Unidos durante 2011.

5.- Default y/o salida del euro:

Ventajas:
Mayor control político sobre el futuro del país, reduciendo las injerencias extranjeras. Posibilidad de devaluar la moneda. No tener que hacer frente al pago de intereses sobre la deuda.

Desventajas:
El déficit debería reducirse no hasta el 6% sino hasta el 0% puesto que sería imposible obtener financiación externa para financiarlo. Aumento brutal del precio de las importaciones, especialmente de los combustibles y la energía. A diferencia de una monetización de la deuda dentro del euro (que implicaría indirectamente el respaldo de economías sólidas como la holandesa o la alemana) el aumento de la masa monetaria conduciría a la huida de inversores nacionales e internacionales.
Se impondría el corralito bancario dado que los ciudadanos tratarían de recuperar sus ahorros en euros para protegerse contra el nuevo tipo de cambio de la peseta que pasaría de 166 / 1 a 300-330/1.

6.- Deux ex machina:

En algunas obras del teatro clásico griego los conflictos se resolvían con la aparición, en la parte final, de una deidad que descendía del cielo sujetada por una grúa,  todos los problemas quedaban solucionados por el ser divino aunque su introducción en la trama fuese un factor completamente ajeno a la historia.

En la crisis económica actual los políticos, ante un abanico de elecciones posibles malas o muy malas, caminos de complicada gestión y muy difíciles de ser entendidos por los ciudadanos, están optando por no enfrentarse a los problemas con la esperanza de que "otro" ya fuera un tercer país o un acontecimiento extraordinario, resuelva los problemas que no quieren afrontarse...

Para que todo pueda continuar siendo igual mientras la situación se deteriora.



http://www.elsentidodelavida.com/2012/03/las-seis-posibles-opciones-de-espana.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+LaSagaIslandesaDeMisterFloppy+%28LA+SAGA+ISLANDESA+DE+MISTER+FLOPPY%29

Homeopatía antiestatista, por Axel Kaiser




Si usted pertenece a aquellos confundidos por la mitología estatista, la siguiente homeopatíaliberal fortalecerá y regenerará sus anticuerpos intelectuales. Se trata de un par de lecturas esenciales para entender qué es y por qué es moralmente superior una sociedad de personas libres.
El primer ingrediente de este golpe vitamínico mental es Camino de Servidumbre, del ex socialista Friedrich von Hayek. En él, usted aprenderá cómo el colectivismo fue avanzando en Alemania desde las esferas intelectuales, pasando a la política y las masas, hasta terminar en el gobierno socialista de Hitler. De paso comprenderá que la batalla por preservar las ideas de la libertad es esencial para la mantención de un orden civilizado y libre, lección que en Chile no podemos olvidar. Pero además entenderá por qué la destrucción de la libertad económicadeviene en la tiranía y verá por qué los peores elementos de la sociedad serán aquellos que tenderán a liderar un proyecto socialista.
Un segundo libro fundamental para su salud intelectual es La Libertad de Elegir, de Milton y Rose Friedman. En esa obra encontrará lecciones elementales de cómo la libre interacción de las personas en el marco de relaciones de intercambio incrementa el bienestar de la sociedad  y deviene en el progreso integral de los individuos. Especialmente le dejará claro el rol de los precios como mecanismo de transmisión de información y por qué la planificación centralnecesariamente tiene que fracasar. Adicionalmente conocerá cómo las intervenciones del Estado, salvo en casos especiales, empobrecen a los más desaventajados de la sociedad beneficiando a unos pocos grupos de interés.
Otro libro central para afirmar los anticuerpos, especialmente los anti keynesianos, es Economía en una Lección, de Henry Hazlitt. Después de leerlo usted se habrá curado de las falacias más comunes que atraviesan la ciencia económica y que suelen repetir los políticos y economistas del main stream permanentemente. Entre otras cosas, le quedará claro por qué el gasto fiscal es destrucción de riqueza, cómo la inflación que generan los bancos centrales arruina la fábrica de relaciones económicas y sociales estables y cómo los sindicatos poderosos aumentan el desempleo.
Lo anterior hay que complementarlo con La Mentalidad Anticapitalista del notable Ludwig von Mises. Ese breve ensayo le dará una explicación contundente al hecho de que los intelectuales y artistas tienden a ser de izquierda. Entenderá además que quienes se hacen ricos por medios honestos en un mercado competitivo lo han logrado gracias a haber satisfecho estrictamente el interés ajeno.
Finalmente, debe leer Del Buen Salavaje al Buen Revolucionario, de Carlos Rangel. Este clásico le permitirá hacer sentido de la tradición romántica latinoméricana que santifica e idolatra a asesinos como el Che Guevara y a otros personajes que promueven la vía armada para construir sus utopías.
Con esas lecturas quedará intelectualmente blindado frente a la contagiosa mitología estatista de izquierda y de derecha.
Este artículo fue publicado originalmente en El Diario Financiero (Chile) el 24 de febrero de 2012.