Juan J. Molina

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lunes, 15 de abril de 2013

«Todos sabemos qué hacer, lo que no sabemos es cómo ser reelegidos si lo hacemos». Por Juan Manuel López Zafra


«Todos sabemos qué hacer, lo que no sabemos es cómo ser reelegidos si lo hacemos».



Acabar con el desastre

Una de las características más interesantes de la actual crisis de deuda es la reapertura de un debate que los economistas de las dos escuelas de pensamiento mayoritarias -keynesianos y monetaristas- se habían preocupado de ocultar. Efectivamente, los primeros acabaron aceptando como mal menor que la política monetaria -aumentar la oferta de dinero artificialmente y controlar los tipos de interés- tenía su sentido, y los seguidores de Chicago, a su vez, admitieron las tesis keynesianas de que un cierto nivel de gasto público sostenido puede ser un activador de la demanda. Un buen día, la política de manipulación de los tipos de interés de los bancos centrales y el aumento desmesurado de la deuda pública convergieron en el desastre que algunos economistas llevaban tiempo augurando.

Desde hace más de 70 años la escuela keynesiana ha promocionado el gasto público como vía de solución a las crisis. «Es precisamente gracias a los hombres desempleados y al equipo sin utilizar, y nada más, que podremos hacer estas cosas», escribió Keynes. Ante la falta de acción del sector privado, sólo las obras públicas pueden recuperar la economía. No cabe duda que el planteamiento, rompedor en su época, tiene su atractivo. Todo el mundo entiende que los precios fluctúan, en un mercado libre, de acuerdo con la oferta y la demanda. Sin embargo, al tener el control de la emisión de moneda y actuar como «prestamistas de última instancia», en expresión del periodista inglés Walter Bagehot que ha hecho fortuna, los bancos centrales tienen la potestad de fijar, discrecionalmente, los tipos de interés e intervenir de esa manera en las decisiones de gasto e inversión de empresas y particulares, aumentándolos para enfriar la economía y reduciéndolos para estimular el consumo.

Esos son los dos mecanismos básicos por los que se han regido las economías avanzadas durante los últimos 60 años, buscando soluciones claramente cortoplacistas para situaciones excepcionales. Pero los estados no tienen ya fondos para invertir en obra pública (ésta era la condición de Keynes) y han decidido comerse el ahorro de las generaciones futuras mediante la emisión de deuda pública. Al tiempo, los bancos centrales no tienen margen para bajar más los tipos de interés y en casi todos los casos han optado por la emisión de moneda. Y ha sido la aplicación excesiva de políticas de estímulo la que ha llevado a la situación en la que nos encontramos, como bien recordaba David Stockman, ex director de Presupuestos con Ronald Reagan, hace dos semanas en The New York Times.

El panorama parece sombrío. Sin ahorro real para financiar inversión del Estado, sin margen para reducir los tipos ¿queda alguna posibilidad? La respuesta es sí. Claro que hay alternativas. Además de la necesaria austeridad presupuestaria (que consiste no en subidas de impuestos, sino en el imprescindible adelgazamiento del Estado), sólo hay una forma de hacerlo: fijar el valor de la moneda a un patrón de referencia. En ese sentido, el euro ha jugado en parte ese papel, al obligar al político a renunciar a su siempre excesiva propensión al gasto; sin embargo, las continuas renegociaciones de los niveles fijados de déficit (que en la práctica se traducen en fracturas de la credibilidad de aquellos países que lo incumplen) hacen que, a pesar de sus innegables ventajas, el patrón euro sea laxo en exceso. 

John Cochrane, de la Booth School of Business, considera que es necesaria la existencia de algún tipo de patrón de referencia para evitar la peligrosa monetización (compra de deuda pública por los bancos centrales) en la que nos encontramos. Sin embargo, se muestra reacio a un retorno al patrón oro clásico por su desconexión actual con los precios de los bienes que se desean proteger, y el hecho de ser físicamente limitado. Así, considera más apropiada la emisión de bonos indexados a la inflación, protegiendo de este modo el valor del dinero y «proporcionando automáticamente más dinero cuando exista demanda real del mismo, como en la crisis financiera». Caben dos críticas a esta postura: los políticos siempre podrán modificar la referencia, el índice de precios empleado, y no impide la compra masiva de deuda por los bancos centrales.

Por ello, sólo la combinación del patrón oro con un retorno al coeficiente de caja del 100% por parte de los bancos podrá evitar la sucesión de burbujas que venimos padeciendo. Es cierto que el oro, que siempre ha sido el patrón de referencia de la moneda en circulación, adolece de algunos problemas. Una vuelta al patrón metálico no solucionaría de raíz los problemas de inflación/deflación de la moneda, pues los bancos centrales podrían seguir comprando deuda pública contra su oro acumulado, facilitando de este modo la progresión de la emisión de deuda. Y también es cierto que los gobernantes (hoy representados, en este terreno, por los bancos centrales) siempre han sucumbido a la tentación de la modificación de la referencia: «La onza de oro pasará de valer hoy 1.000 euros 1.100» ha sido un mensaje recurrente a lo largo de los tiempos. Y si en la antigüedad se financiaron guerras por esa vía, hoy se financiarían esas obras públicas «imprescindibles para estimular la economía».

No, no es ésta quizá la mejor solución; puede que estén equivocados economistas como Huerta de Soto, Fekete, Zoellick (quien ya en 2010 abogó por una lanzar un Bretton Woods II, con el oro como patrón de base), o Mundell, premio Nobel de Economía que defiende la necesidad de llegar al INTOR, moneda única a nivel internacional respaldada por el oro. Pero es sin duda una solución infinitamente mejor que la actual, en forma directa o mediante una cesta de metales preciosos. Son muchas las razones de su superioridad, pero hay una evidente: mientras que Bernanke, King, Kuroda y Draghi monetizan deuda cuando no imprimen directamente, una devaluación del patrón metálico siempre ha sido mal vista por la población, al ser considerada como una vía directa de pauperización.

Así pues, claro que hay solución. Una solución, que pasa por volver a asumir la responsabilidad como eje de las relaciones internacionales y como valor fundamental en el comercio. Responsabilidad con nosotros mismos, con nuestros hijos y con quienes más lo necesitan. Porque no olvidemos que la solución de nuestros problemas mediante cualquiera de las formas de emisión no hace sino incrementar precios, quizá ahora mismo no en nuestros bienes de consumo; pero sí en bienes básicos para el tercer mundo, como los alimentos.

Con niveles de endeudamiento del Estado superiores al 90% del PIB (un esfuerzo escaso, según los economistas keynesianos), hemos alcanzado lo que denominamos nivel de saturación. La distorsión añadida en el corto plazo que tales niveles de deuda provocan (expulsión del sector privado generador de empleo, necesarias subidas de impuestos a empresas y particulares para financiar el gasto, caídas del consumo, etcétera) son incompatibles con la actividad económica normal.

El cinismo imperante queda reflejado en la cita de Juncker: «Todos sabemos qué hacer, lo que no sabemos es cómo ser reelegidos si lo hacemos». No se trata, como constantemente proclaman algunos, de liquidar y castigar. Se trata de algo mucho más serio: de desenganchar el ciclo económico del ciclo político-electoral. De acabar con el desastre, definitivamente.

Juan Manuel López Zafra es profesor titular de la Universidad CUNEF.

domingo, 14 de abril de 2013

Cosas que posiblemente no te han explicado sobre la Segunda República. LA VERDADERA CARA DE LA IZQUIERDA ESPAÑOLA


Cosas que posiblemente no te han explicado sobre la Segunda República


Hoy es 14 de abril. Tal día como hoy, hace 80 años, se proclamaba la Segunda República, un régimen sobre el que se han difundido numerosas falsedades. A continuación ofrezco algunos datos que posiblemente no te hayan explicado sobre aquel régimen:
Una República instaurada tras una victoria electoral monárquica
Se suele decir que la Segunda República se proclamó tras una victoria electoral republicana. Nada más lejos. En las Elecciones Municipales del 12 de abril de 1931, los republicanos obtuvieron 5.775 concejalías frente a las 22.150 conseguidas por los monárquicos. El número de concejales monárquicos casi cuadruplicaba al de concejales republicanos.

Sin embargo, el voto republicano se concentró en las ciudades, obteniendo la victoria en la mayor parte de las capitales de provincia, lo que sembró la euforia entre los partidarios de la caída de la monarquía y sembró el desánimo en la Corte de Alfonso XIII, que dos días después de los comicios partía hacia Cartagena y de allí hacia el exilio para evitar que un conflicto entre monárquicos y republicanos acabase en un baño de sangre: “quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro en fratricida guerra civil”, afirmaba el monarca en una carta publicada el 17 de abril por el diario Abc.
Una Constitución aprobada sin referéndum y sin voto femenino
La Constitución de la Segunda República fue aprobada el 9 de diciembre de 1931 por las Cortes Constituyentes, elegidas el 28 de junio de ese año en unas elecciones en las que sólo pudieron votar los hombres (el voto femenino no fue aprobado hasta el 1 de octubre) y que dieron lugar a un parlamento con una insignificante presencia de la derecha. Para colmo de defectos, no se convocó ningún referéndum para aprobar esa Constitución. Las Cortes republicanas negaron al pueblo español su derecho a decidir sobre esa Carta Magna.
Dos diputadas socialistas en contra del voto femenino
En el otoño de 1931 se debatió la aprobación del voto femenino. En aquellas Cortes republicanas sólo había dos mujeres, que irónicamente no pudieron votar en las elecciones: Clara Campoamor, del Partido Radical, y Victoria Kent, del Partido Republicano Radical Socialista. La primera votó a favor del voto femenino, y la segunda en contra. En su discurso, Kent no dudó en basar su rechazo al voto femenino en una “cuestión de oportunidad para la República”, llegando a afirmar lo siguiente: “Si las mujeres españolas fueran todas obreras, si las mujeres españolas hubiesen atravesado ya un periodo universitario y estuvieran liberadas en su conciencia, yo me levantaría hoy frente a toda la Cámara para pedir el voto femenino.” Curiosamente, el mismo argumento se podría haber usado para rechazar el voto masculino…
El caso más esperpéntico de rechazo al voto femenino vino de Margarita Nelken, del PSOE, que resultó elegida diputada por Badajoz en las elecciones parciales celebradas el 4 de octubre de 1931. Nelken no dudó en mostrar su rechazo al voto femenino con estas palabras: “Poner un voto en manos de la mujer es hoy, en España, realizar uno de los mayores anhelos del elemento reaccionario”. Hoy en día la web del PSOE presenta a Nelken como una pionerapero no menciona su voto en contra del sufragio femenino. Las mujeres votaron por primera vez en unas Elecciones Generales el 19 de noviembre de 1933, dando la victoria por mayoría a la derecha y evidenciando el motivo sectario por el que buena parte de la izquierda se negó a apoyar este derecho de las mujeres.
Censura de prensa y duras limitaciones a la libertad de expresión
El Artículo 34 de la Constitución de la Segunda República afirmaba: “Toda persona tiene derecho a emitir libremente sus ideas y opiniones, valiéndose de cualquier medio de difusión, sin sujetarse a previa censura.” Sin embargo, la Ley de Defensa de la República de 1931convirtió en delitos ciertos ejercicios de la libertad de expresión y de información, por ejemplo:
  • “La difusión de noticias que puedan quebrantar el crédito o perturbar la paz o el orden público”
  • “Toda acción o expresión que redunde en menosprecio de las Instituciones u organismos del Estado”
  • “La apología del régimen monárquico o de las personas en que se pretenda vincular su representación, y el uso de emblemas, insignias o distintivos alusivos a uno u otras”
Con ello, se impedía a cualquier ciudadano, asociación o medio de comunicación ejercer la crítica al gobierno o al régimen, lo que proporcionaba a la Segunda República normas represivas propias de una dictadura. En la práctica, esta ley supuso la instauración de una férrea censura previa, que llenó los periódicos de diverso signo de espacios en blanco bajo el título de “visado por la censura”.
Censura en el cine a escenas “lujuriosas” de abejas y flores
Durante la Segunda República también se censuraban las películas. La censura suprimía escenas de desnudos, aquellas que tuviesen una cierta carga erótica e incluso cualquier mención a la prostitución o a los homosexuales, como señalan María Antonia Paz Rebollo y Julio Montero Díaz en “Las películas censuradas durante la Segunda República. Valores y temores de la sociedad republicana española (1931-1936)”. En dicho trabajo se recogen, además, casos de censura en “una escena que recogía la cópula de las abejas”, o “una escena de una yegua y un caballo y otra en la que se fecundan las flores”, pues “se consideró que presentaban una tendencia lujuriosa”.
Censura política e ideológica en las obras de teatro
Durante la Segunda República también existía censura previa en las obras de teatro, incluso en las infantiles. Como señaló Manuel L. Abellán: “Autores, empresarios o representantes de las compañías teatrales elevaban una instancia con anterioridad al estreno de la obra.” En su trabajo se indica como diversas obras fueron censuradas por motivos políticos e ideológicos, e incluso suprimiendo críticas al gobierno.
La Ley de Vagos y Maleantes, un invento de la Segunda República
Hay mucha gente que piensa que la tristemente famosa Ley de Vagos y Maleantes fue un invento del franquismo, pero la realidad es que fue promulgada el 4 de agosto de 1933, durante la Segunda República, y fue un proyecto del gobierno izquierdista de Manuel Azaña. Laversión original de la ley declaraba “en estado peligroso” a diversos individuos entre los que contaban los “vagos habituales”, los “ebrios”, “los que ocultaren su verdadero nombre” o incluso los que no justificasen la posesión del dinero que se hallase en su poder. Los castigos iban desde multas al internamiento, pasando por la pérdida del dinero y demás posesiones.
Un escudo monárquico para una bandera que no usó la Primera República
A diferencia de lo que muchos piensan, la bandera tricolor de la Segunda República no fue utilizada durante la Primera República (1873-1874), régimen que usó la bandera bicolor que había establecido Carlos III como bandera nacional en 1785. La Segunda República cambió el diseño de la bandera, pero irónicamente mantuvo el escudo con los cuarteles que representan a los reinos de Castilla, León, Navarra, Aragón y Granada, cuya unión ha simbolizado siempre el Reino de España. La Segunda República también mantuvo las Columnas de Hércules con la cinta luciendo el lema “Plus Ultra”, incorporado por Carlos V para simbolizar su Imperio. Simplemente, se suprimió el escusón con las flores de lis que representaban a la dinastía borbónica, y se sustituyó la corona real por una corona mural, elección muy inadecuada pues dicha corona se usaba tradicionalmente en diversos países -mayoritariamente monarquías- para timbrar los escudos de los municipios, y no de una nación.
Una Constitución que lesionaba la libertad religiosa
La Constitución de la Segunda República, en su Artículo 26, establecía la disolución de las órdenes religiosas que estableciesen un voto de “especial de obediencia a autoridad distinta de la legítima del Estado”. Se proscribía así a las órdenes que hacían voto de obediencia al Papa. A comienzos de 1932, esa norma dictatorial se utilizó para disolver la Compañía de Jesús, nacionalizar sus bienes e iniciar una auténtica persecución contra sus miembros.
La Constitución de 1931 establecía, además, la disolución de todas las órdenes religiosas que “constituyan un peligro para la seguridad del Estado”. Con una afirmación así se abría la puerta a que cualquier gobierno se cargase toda orden que no complaciese los caprichos del poder. Además, dicha Constitución prohibió a las órdenes religiosas dedicarse a la enseñanza, una labor a la que los religiosos había dedicado enormes esfuerzos y que había permitido educarse a numerosas personas de las clases más humildes. Se trataba deun atropello en toda regla que violaba el derecho a la libertad de educación. Pero las medidas anticatólicas de esa Constitución no acababan ahí.
El Artículo 27 proscribió los cementerios religiosos, ya fueran católicos, judíos, protestantes, etc. Dicho Artículo también establecía lo siguiente: “Las manifestaciones públicas del culto habrán de ser, en cada caso, autorizadas por el Gobierno.” Se sometía así a la voluntad del poder el ejercicio de la libertad religiosa, suprimiéndola de facto.
Una República sin libertad de educación
El Artículo 48 de la Constitución de la Segunda República afirmaba: “La enseñanza será laica, hará del trabajo el eje de su actividad metodológica y se inspirará en ideales de solidaridad humana.” Como ya he señalado, se prohibía a las órdenes religiosas dedicarse a la educación. Al declarar la enseñanza laica se excluía a la religión del sistema educativo, algo que hoy en día violaría el Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El citado Artículo 48 de la Constitución de 1931 se limitaba a afirmar: “Se reconoce a las Iglesias el derecho, sujeto a inspección del Estado, de enseñar sus respectivas doctrinas en sus propios establecimientos.” Es decir, que la República reconocía a la Iglesia el derecho a enseñar su religión en sus parroquias, conventos o monasterios… pero incluso así esa enseñanza estaría sometida al control del Estado.
Significativamente, y en línea con las tesis de las logias masónicas -un poderoso y socialmente muy minoritario grupo de presión, pero al que pertenecían nada menos que 151 de los 470 diputados de las Cortes Constituyentes-, ese Artículo 48 reconocía la “libertad de cátedra” -es decir, que los profesores podían imponer sus opiniones y tesis ideológicas a sus alumnos- pero omitía toda mención al derecho de los padres a decidir la educación que deseaban para sus hijos, derecho históricamente denostado por la izquierda pero que hoy recoge el Artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Cuando la derecha ganó las elecciones y no la dejaron gobernar
La Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), liderada por José María Gil-Robles, gana las Elecciones Generales del 19 de noviembre de 1933 -las primeras elecciones de la historia de España en las que votan las mujeres-, obteniendo 115 diputados. La segunda formación más votada, el Partido Radical, obtiene 102, y la tercera, el PSOE, se queda con 59. A pesar de los resultados, la izquierda amenaza con una insurrección si la CEDA forma gobierno. La izquierda más extremista ni siquiera espera a que ocurra tal cosa: los anarquistas de la CNT inician el 8 de diciembre de 1933 un levantamiento golpista disfrazado de huelga general, que se salda con 89 muertos y 163 heridos, atentados con explosivos, destrucción de archivos, quema de iglesias y atentados contra vías férreas, puentes, líneas telegráficas y telefónicas. El acto más grave de esa intentona golpista es el descarrilamiento del tren rápido Barcelona-Sevilla en Punzol (Valencia), un atentado terrorista que mata a 23 pasajeros y deja 38 heridos.
El 18 de diciembre el Presidente de la República, Alcalá Zamora, ignora los resultados electorales y encomienda la formación de un nuevo gobierno a Alejandro Lerroux, líder del Partido Radical, el segundo más votado. La CEDA se pliega a las amenazas de la izquierda y decide apoyar el gobierno de Lerroux. Sin embargo, en el otoño de 1934 la CEDA exige a Lerroux que le permita participar en el gobierno. Alcalá Zamora lo acepta y el 4 de octubre entran tres ministros de la CEDA en el ejecutivo de Lerroux. Al día siguiente, el PSOE pone en marcha una nueva intentona golpista bajo el disfraz de una huelga general. En Madrid miembros armados del sindicato del PSOE, la UGT, intentan asaltar -sin éxito- los edificios de la Presidencia del Gobierno y del Ministerio de la Gobernación. En diversas zonas de España la intentona golpista se traduce en una semana de violencia, lo que obliga al gobierno a hacer intervenir al Ejército. El golpe se salda con más de un millar de muertos, entre ellos 35 sacerdotes asesinados por los golpistas. Se trata del levantamiento armado más grave sufrido por la Segunda República antes del 17 de julio de 1936.
La actitud golpista del PSOE durante la Segunda República
La sangrienta experiencia revolucionaria de octubre de 1934 no es un caso aislado en la actitud del PSOE hacia la Segunda República. Basta con repasar los incendiarios discursos de Francisco Largo Caballero, secretario general de la UGT hasta 1938 y presidente del PSOE entre 1932 y 1935. Ya el 23 de noviembre de 1931, cuando ocupaba el cargo de Ministro de Economía y ante la posibilidad de que se disolviese el gobierno por falta de apoyos parlamentarios, Largo Caballero advirtió: “No puedo aceptar la posibilidad, que sería un reto al partido, y que nos obligaría a ir a una guerra civil“. En febrero de 1933 vuelve a repetir su amenaza: “Si no nos permiten conquistar el poder con arreglo a la Constitución… tendremos que conquistarlo de otra manera”. En agosto evidencia en otro acto del PSOE lo que opina de la República: “Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista“.
En plena campaña para las Elecciones del 19 de noviembre de 1933, Largo Caballero vuelve a mostrar su peculiar talante: “El jefe de Acción Popular decía en un discurso a los católicos que los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto. Pues bien, yo tengo que decir con franqueza que es verdad. Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado la democracia burguesa e iremos a la conquista del Poder“. El 5 de octubre de 1934, como acabamos de ver, cumplió con creces su amenaza, cuatro días después de afirmar en un mitin en Madrid lo siguiente: “Nuestro partido, es ideológicamente, tácticamente, un partido revolucionario… cree que debe desaparecer este régimen“.
Tras esa intentona golpista, Largo Caballero es detenido. El 1 de diciembre de 1935 es puesto en libertad. De cara a las Elecciones Generales de febrero de 1936, el presidente del PSOE continúa con sus soflamas golpistas. El 19 de enero de 1936 afirma en un mitin en Alicante: “si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la guerra civil declarada”. Al día siguiente, en otro mitin socialista en Linares (Jaén), aclara todavía más su posición respecto de la República: “la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la Revolución“. El 10 de febrero, en el Cine Europa de Madrid, declara sin rodeos: “estamos ya hartos de ensayos de democracia; que se implante en el país nuestra democracia”. En ese mismo mitin Largo Caballero deja claro lo que entiende por “nuestra democracia” con estas palabras: “Tenemos que recorrer un periodo de transición hasta el socialismo integral, y ese período es la dictadura del proletariado, hacia la cual vamos.”

El despropósito de una izquierda que nunca ha sido demócrata: estos es lo que decían de la 2ª República que ahora tanto añoran.


PSOE Y PCE LA LLAMARON 'DICTADURA' Y EN SU LUGAR QUERÍAN UN RÉGIMEN SOCIALISTA

Esto es lo que dijo entonces de la Segunda República la izquierda que ahora la ensalza


Esta semana Izquierda Unida y el PSOE intentaron ensalzar la Segunda República en el Congreso con una declaración institucional que defendía aquel régimen desastroso y liberticida, cuyo sectarismo de origen acabó desencadenando un cruento enfrentamiento entre españoles. Pero ¿qué es lo que decía esa misma izquierda sobre dicha República mientras existió?Repasaremos a continuación algunas de sus propias declaraciones y panfletos.
Un régimen brutal y represivo, según el PCE
“La burguesía y el Gobierno republicano burgués-agrario no están contentos, sin embargo, con estos servicios de los rompehuelgas y embaucadores socialistas y sindicalistas, y empiezan a emplear cada vez más tenazmente los métodos del ataque franco contra toda suerte de manifestaciones de lucha, entre otras, contra la lucha económica de la clase obrera española. (…) La ola de fusilamientos en masa de manifestantes pacíficos por la guardia civil, de represiones sangrientas de los campesinos revolucionarios, de asesinatos de obreros revolucionarios desarmados, culpables únicamente de haber tratado de mejorar sus salarios por medio de la huelga, se extiende por todo el país.”
“El Gobierno burgués-agrario de Azaña-Largo Caballero efectúa detenciones en masa de comunistas (en Barcelona, Sevilla, etc.). Toda la prensa comunista está prohibida.” (…) “El partido socialista, partido gubernamental, interviene en calidad de fusilero de vanguardia de la contrarrevolución. Dicho partido excita al Gobierno, al ejército, a la guardia civil, a que castiguen más brutalmente a los obreros y campesinos, a los comunistas.” (Publicado en las páginas 25 y 26 del número 2 de “Bolchevismo”, revista teórica del Partido Comunista de España, 1932. Ver página 25. Ver página 26)

“Comienzo del discurso de Manuel Hurtado en la revista ‘La Internacional Comunista’ del 1 de octubre de 1932
El PCE abomina de la República y lucha por un régimen soviético en España
“La burguesía ha creado una leyenda alrededor del 14 de abril, intentando presentarlo como un idilio de armonía de clases y de un cambio de régimen sin efusión de sangre y sin luchas, con un completo acuerdo de todos. El Partido y los hechos desenmascaran esa leyenda burguesa. La caída de la monarquía el 14 de abril fué preparada por el empuje revolucionario de los obreros, de los campesinos y de una capa de la pequeña burguesía de la ciudad. (…) Bajo la presión de las masas, las clases dominantes realizaron una maniobra para aplazar la revolución.El bloque latifundista burguésmonárquico se transformó en bloque burgués-latifundista republicano. El sentido y fin de esta maniobra consistía en engañar a las masas revolucionarias con el nombre de la República, con ilusiones democráticas, con promesas demagógicas, y evitar de este modo el desenlace de la revolución. (…) “El Gobierno republicano ha demostrado su carácter contrarrevolucionario desde sus primeros días.“
“El rasgo característico de la dictadura contrarrevolucionaria burguesa-latifundista que reina en España es que ella intenta ocultar su carácter contrarrevolucionario adaptando una máscara democrática.”
“La contrarrevolución encarnada en Azaña y Largo Caballero se desenmascara más y más ante las masas” (…) El Partido Comunista de España consciente de la responsabilidad histórica que pesa sobre él, lucha con todas sus fuerzas por el derrumbamiento del poder burgués y por la instauración en España del poder de los Soviets.” (Discurso de Manuel Hurtado Benítez, dirigente del Partido Comunista de España, como delegado español ante el XII Pleno de la Internacional Comunista. Publicado en las páginas 99, 101 y 115 de la revista “La Internacional Comunista” el 1 de octubre de 1932. Ver página 99. Ver página 101.Ver página 115)

Segunda página de la edición de ‘El Socialista’, periódico oficial del PSOE, del 25 de julio de 1933
El PSOE prefiere una ‘dictadura socialista’
“Yo soy de los que protestan contra las injusticias sociales, de los que creen que el régimen que vivimos no es inmutable, que es no sólo susceptible de modificación, sino de sustitución por un régimen socialista, colectivista (…) A la dictadura burguesa, nosotros preferimos la socialista“. (Discurso de Francisco Largo Caballero, presidente del PSOE, en el teatro-cine Pardiñas de Madrid. Publicado en la página 2 del periódico “El Socialista” el 25 de julio de 1933.Ver PDF)
El presidente del PSOE rechaza la bandera tricolor en favor de la bandera roja
“Tenemos que luchar como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee, no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución socialista.” (Discurso de Francisco Largo Caballero, presidente del PSOE, en Don Benito, Badajoz. Publicado en la contraportada del periódico “El Socialista” el 9 de noviembre de 1933. Ver PDF)

Contraportada de la edición de ‘El Socialista’, periódico oficial del PSOE, del 9 de noviembre de 1933
La Segunda República es ‘una dictadura’, dice el presidente del PSOE
“Pero ¿qué hace hoy la clase capitalista? Ejercer una dictadura contra la clase obrera. Y para cubrir las apariencias exclaman: “¡Es que vivimos en un régimen de democracia!” ¿En un régimen de democracia? Eso es una falsedad, porque los trabajadores en el régimen capitalista carecen de libertad para exponer y hacer triunfar sus ideales pacíficamente. El solo hecho de que haya una mayoría burguesa en el Parlamento es una dictadura.” (Discurso deFrancisco Largo Caballero, presidente del PSOE, en Murcia. Publicado en la página 2 del periódico “El Socialista” el 15 de noviembre de 1933. Ver PDF)

Página 2 de la edición de ‘El Socialista’, periódico oficial del PSOE, del 15 de noviembre de 1933
Para el PSOE la ‘República burguesa’ no es una verdadera democracia
“Esto que se llama democracia en el régimen capitalista no es tal democracia. Para que no se confunda con la verdadera democracia, nosotros, los marxistas, la llamamos democracia burguesa. (…) Si los republicanos están convencidos de esa verdad axiomática deben unírsenos. Frente a la monarquía pelearon por un régimen de justicia. Nada les obliga a seguir siendo republicanos con las ideas de entonces si advierten que tampoco la República burguesa es el régimen de justicia que ellos soñaron.” (Texto extraido de un editorial publicado en portada por el periódico “El Socialista”, órgano oficial del PSOE, el 26 de septiemnre de 1934. Ver PDF)
El diario del PSOE considera peor la República que la monarquía
“La República, acogotada. Clamábamos en el desierto cuando denunciábamos a voces, un día y otro, los desvíos y claudicaciones de la República. Lejos de atender nuestras llamadas y acudir en remedio del daño, los republicanos prefirieron crucificarnos y nos motejaron de sectarios. Los republicanos transigían con todo. Fiaban en no se sabe qué milagrosas influencias, ajenas, según se desprende de su inactividad, a la voluntad de los hombres. Sólo así se explica que la suya estuviera ausente -como si en el pleito no les fuera nada- en el proceso de desangramiento y prostitución de la República.”
“Ha ocurrido con la República lo que no había sucedido jamás en la monarquía.Resueltamente afirmamos que la moral pública es más baja en este régimen que en el anterior. También decimos -y los hechos hablan por nosotros- que jamás bajo la monarquía borbónica se persiguió al proletariado como hoy.” (Textos extraidos de sendos editoriales publicados en portada por el periódico “El Socialista”, órgano oficial del PSOE, el 4 de octubre de 1934. Ver PDF)

martes, 9 de abril de 2013

¿Hay virtudes en el Socialismo? Por Guillermo Luis Covernton




Ante la pregunta de un amigo, alumno de UCA, y genuinamente preocupado por los problemas sociales, que me puso a reflexionar sobre una respuesta a porque los socialistas no logran sus objetivos, o que pasaría si fueran gente virtuosa, preparé la siguiente explicación, que comparto con Uds.
 ¿No hay socialistas buenos, que puedan lograr una sociedad más justa?
 No tengo dudas de que puede haber personas que sean coherentes con las ideas socialistas que pregonan. El hecho de que yo no haya conocido jamás a ninguno, no indica que no puedan existir. A lo sumo es un problema de desconocimiento de esas personas, de mi parte.
De lo que sí estoy muy seguro, es que las ideas del socialismo son absolutamente inconducentes al paraíso que proponen. Sencillamente porque nos llevan en otra dirección. No importando quienes las lleven a cabo. Ni que sean corruptos como Chávez o Castro o que sean virtuosos como la Madre Teresa de Calcuta o SS Francisco. El problema del Socialismo, que es un asunto diferente al que planteaste, es que termina vulnerando la naturaleza de las personas.
Es propio del ser humano, es una aspiración genuina y un derecho humano fundamental, poder acceder a tener bienes en propiedad. El derecho de propiedad es inherente a la naturaleza humana y es esencial a la dignidad de las personas. Los fundamentos de esto pueden encontrarse no solo en escritos económicos, sino en la propia doctrina social de la iglesia. Todos los sistemas sociales que pretendan lograr sus objetivos a través de mecanismos que afecten o vulneren el derecho de propiedad son inconducentes, inmorales y perversos, porque violan derechos humanos esenciales. El socialismo implica aplicar una re-distribución de bienes diferente a la que las personas pueden arribar mediante sus arreglos libres y voluntarios, en un sistema de economía libre, abierta y sin injerencia gubernamental. También implica afectar el sistema de precios que revela información esencial que es solo descubrible por este mecanismo. Y cuando se intervienen los precios, nos quedamos sin conocer las necesidades y las valoraciones de los millones de individuos que integran la sociedad. Por ende, por muy buenas que sean nuestras intenciones, jamás vamos a poder atender a sus necesidades, siguiendo sus propias escalas de jerarquías, privilegiando lo que consideran urgente y difiriendo lo que consideran accesorio, sencillamente porque no vamos a tener esa información esencial. Por lo tanto, vamos a producir menos, y vamos a producir bienes no tan deseados como otros de los que careceremos. La sociedad va a caer en la miseria. No importa que la maneje Hitler, Castro o un pajarito chiquitico que encarne el espíritu de Chávez. La gente va a ser cada vez más pobre. La asignación de recursos va a ser cada vez peor. No habrá innovación tecnológica, nuevos productos y servicios ni forma de descubrirla. Sin una economía abierta, libre, basada en arreglos libres y voluntarios en el mercado, que funcione cerca, el ideal socialista no tiene forma de guiar la producción ni de asignar recursos, ni de premiar la creatividad, la innovación y la búsqueda de la prosperidad, inherente a la persona humana. Solo puede haber intentos de socialismo, parasitando e intentando emular a una economía libre.

miércoles, 27 de marzo de 2013

De Kirchner a Rousseff: el derroche de los bolivarianos


Cristina Fernández se traslada a diario en helicóptero a la Casa Rosada. Bolivia gasta millones en retransmitir los actos del presidente Morales, incluidos sus partidos de fin de semana. A la primera dama nicaragüense no le gusta repetir: se le han contado 400 vestidos en apenas tres años

De Kirchner a Rousseff: el derroche de los bolivarianos
ABC/AGENCIAS
La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, es una mujer discreta en su estilo de vida y personal. Vive en el Palacio de Alvorada, la residencia oficial, con su madre y su tía, ambas octogenarias. En su tiempo libres se dedica a caminar, a leer y a oír música clásica, una de las pasiones que heredó del padre búlgaro. Sus vacaciones las pasa en Brasil en una base militar ubicada en una playa de Bahía, o con su hija y su nieto en la ciudad de Porto Alegre, en el piso propio de la familia. Suele trabajar más de doce horas por día y sólo viaja al exterior para cumplir la agenda de invitaciones oficiales, cumbres y reuniones diplomáticas.
De ahí que haya sorprendido tanto su ostentosa visita a Roma de hace dos semanas, para asistir a la misa de inauguración del Papa Francisco. Rousseff reservó 52 habitaciones en un hotel de lujo e hizo uso de 17 coches en su estancia de tres días en el Vaticano. Esa imagen no encaja con su compromiso con «los más frágiles», como dijo en su toma de posesión, ni con su aspiración de hacer de Brasil en un país menos desigual.
La presidenta no acostumbra a realizar ese tipo de «shows» y suele predicar con el ejemplo. Sus ropas son hechas por costureros brasileños, no usa marcas y tiene pocas joyas, de valor, pero que repite constantemente, como un conjunto de perlas y una pulsera de oro inspirada en las cintas del Señor do Bom Fim de Bahía, en la que cuelga un ojo turco de vidrio, amuletos de buena suerte.
Pero, ¿cómo se comportan de puertas para adentro los demás líderes de la región que presumen de ser «socialistas y antiimperialistas? ¿Cuidan la austeridad y la igualdad que defiende para Latinoamérica en su vida diaria? Juzguen ustedes mismos:

Argentina

La presidenta de Argentina se traslada a diario de la residencia oficial de Olivos a la Casa Rosada en helicóptero. Ese trayecto en autobús equivale a media hora si no hay demasiado atasco. Los cuatro aviones oficiales son el medio de transporte de Cristina Fernández de Kirchner para viajar al Calafate, provincia sureña de Santa Cruz. Sin embargo, la presidenta utilizó, al menos una temporada, el alquiler de jet privados a costa del erario público.
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AFP
Fernández, en enero, durante el regreso de la Fragata Libertad a Argentina
La familia de la jefa del Estado, en especial su hijo Máximo y Florencia, también utilizan el «transporte público» particular de la Presidencia. En vida de Néstor Kirchner, la prensa reprochó que los aviones oficiales llevarán los fines de semana de Buenos Aires a Calafate los periódicos argentinos como pasaje exclusivo y en una ocasión hasta un jarrón como único pasajero.
Es sabido que Cristina Fernández tiene gustos caros para la ropa y las joyas pero es menos conocida su afición a la decoración. Cuando su agenda lo permite aprovecha sus viajes oficiales para comprar muebles para uno de sus hoteles boutique: Los Sauces. En sus jardines y en los diferentes chalets, se pueden encontrar desde triciclos orientales a finas telas y sedas importadas que pasaron la aduana sin dificultad alguna.
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AFP
Chávez, antes de partir hacia Cuba en febrero de 2012

Venezuela

A Hugo Chávez y su familia nunca les importó escandalizar con la dispendiosa vida que llevaron con los fondos públicos de los venezolanos, en su mayoría pobres, durante los 14 años que estuvo en el poder hasta que murió este 5 de marzo. El mandatario fallecido se destacó por llevar trajes de firma costosos, relojes de marca, hacer viajes alrededor del mundo en jets privados y regalar dinero a manos llenas a sus amigos políticos y artistas de Hollywood, para conseguir su apoyo mientraspredicaba que «ser rico es malo».
De la nada, el clan Chávez o la «familia real» ha levantado un emporio en su natal Barinas, uno de los estados más pobres del país, y quiere seguir disfrutando de la fortuna heredada, que incluye fincas, joyas, jets, trajes, relojes e inversiones en chalets de la Patagonia y jugosas cuentas bancarias en el exterior. Y el sucesor, Nicolás Maduro, que ha disfrutado también de las mieles del poder en estos 14 años, vistiendo ahora trajes costosos, tampoco quiere perder esos privilegios y es el que puede garantizar la continuidad de su «dolce vita» y la de los «boliburgueses» chavistas si gana las presidenciales del 14 de abril.

Bolivia

El gobierno del presidente Evo Morales comenzó su gestión aprobando una ley de austeridad por la que bajó su salario aproximadamente a unos 3.000 dólares al mes y fijó ese monto como el máximo a pagarse en la administración pública. A final la realidad superó a la norma y el sector petrolero logró romper la restricción para pagar a sus especialistas sueldos competitivos con los del mercado internacional. A ello se sumarán ahora las autoridades judiciales y los especialistas del sector salud.
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REUTERS
Morales, en la cabina de vuelo de su Falcon 900 EX
Uno de los gastos innecesarios que se le achacan a Morales son losviajes de los dirigentes de los sindicatos que lo apoyan y que son pagados por el Estado. El más reciente estuvo protagonizado por alrededor de un centenar de autoridades y dirigentes que viajaron al funeral de Hugo Chávez en Venezuela.
En esa oportunidad, el diputado opositor Luis Felipe Doradodenunció que en 2012 el presidente realizó más de 250 viajes al exterior, «de los cuales se obtuvo pocos resultados que beneficien al país. En muchas ocasiones fueron viajes de placer y hasta turísticos». En muchas ocasiones Morales realiza esos viajes en el avión Falcon 900 EX Easy que originalmente fue fabricado para el Manchester United y que compró a poco de iniciar su segunda gestión por cerca de 39 millones de dólares (unos 30 millones de euros).
Otro de los gastos que es permanentemente observado por la oposición es el que el gobierno de Morales realiza en las transmisiones televisivas y radiofónicas que se realizan de sus actividades, incluso los partidos de fútbol de salón que suele disputar los fines de semana tras la entrega de alguna obra en el interior del país. Los partidos, no todos, son transmitidos por Aldo Cobo, uno de los principales periodistas deportivos del país. En 2012, el Gobierno gastó en transmisiones de televisión de la gestión gubernamental 37 millones de bolivianos (4,2 millones de euros).
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REUTERS
Ortega, durante su investidura en 2007

Nicaragua

Después de su derrota en las elecciones de febrero de 1990, los sandinistas se entregaron a una descomunal rapiña de bienes ajenos, estatales y particulares, conocida como «la piñata». Veinte años más tarde, Wikileaksconfirmaría que Daniel Ortega se había apropiado de millones de dólares en terrenos y empresas.
Acostumbrado a confundir lo público con lo privado, tras su regreso al poder en 2007 la oposición ha acusado a Ortega de «viajar [en sus desplazamientos oficiales] con toda la familia, como si fuesen los reyes de Arabia Saudí, como una de las familias más ricas de la tierra». La primera dama y portavoz del Gobierno, Rosario Murillo, admitía que en sus giras los acompaña toda la familia, porque sus hijos (ocho) también cumplen «misiones de trabajo». A menudo se suman nietos y nueras.
Los Ortega no se privan de nada. Uno de los países más pobres de Iberoamérica dispone de vehículos de lujo en su embajada en Costa Rica. Uno de ellos, un Porsche 911, para ser utilizado por dos de los hijos del presidente: Maurice y Laureano. Y a Murillo no le gusta repetir imagen: se le han contado 400 vestidos en sus apariciones públicas durante apenas tres años.

Ecuador

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, no es un hombre de lujos, pero le gusta vivir bien. Reside en una buena urbanización de Quito, aunque no es de las mejores. Sus hijos asisten al colegio privado francésLa Condamine y la segunda de los tres que tiene, Anne Dominique, practica la equitación. En 2007, el presidente fue visto en un concurso de hípica en el que participaba su hija en el Rancho San Francisco de Quito, uno de los clubes más exclusivos del país.
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Correa canta en un acto con inmigrantes ecuatorianos en Madrid en marzo de 2012
Correa también generó polémica cuando, en 2011, se compró un apartamento en Ottignies, Bélgica, por valor de 170.000 euros. Lo compró con el dinero ganado en un juicio contra el Banco Pichincha. El presidente siempre ha defendido que se trata de un piso modesto para su familia. Su mujer, Anne Malherbe, y sus hijos, tienen nacionalidad belga. Su patrimonio total, según él mismo declaró en 2011, asciende a617.911,30 dólares.
Fuente:http://www.abc.es/internacional/20130326/abci-lujos-presidentes-bolivarianos-latinoamerica-201303251219.html * Con información de Verónica Goyzueta (Río de Janeiro), Carmen de Carlos(Buenos Aires), Ludmila Vinogradoff (Caracas), Baldwin Montero (La Paz),Manuel M. Cascante (Ciudad de México) y Rafael Martí (Quito)