Me imagino a alguno de nuestros gobernantes mirándose a la cara y diciendo con resignación: se veía venir. Cierto, esto se veía venir pero desde hacía ya bastante tiempo, no es un movimiento espontáneo producto de un calentón, llevan ya cerca de treinta años riéndose en nuestra cara, tratándonos como imbéciles cada vez que nos hablan, mintiéndonos con descaro, robando el dinero de todos, pegándose la vida padre y ahora para colmo, hundiendo aún más el país por incapaces, incapaces de ver lo que se nos venía encima, de tomar medidas para paliar los efectos de la crisis, de gastar nuestro dinero con cabeza y de ahorrar en gastos superfluos, en definitiva, nuestros políticos son en gran medida unos incapaces con la peor de las incapacidades, la incapacidad mental.
Como decía, esto colea hace mucho tiempo y no somos pocos los ciudadanos que nos dimos cuenta hace cinco o seis años y comenzamos a implicarnos en política, algunos desde partidos de siempre, otros en experimentos creados por políticos profesionales pero ambas recetas fueron inútiles porque esas organizaciones están corruptas y viciadas en su interior. Al final no nos quedó otra que crear partidos políticos nuevos, con ciudadanos comprometidos y libres de todos pecado político porque la inmensa mayoría nunca hemos habíamos militado en ninguna organización.
Defendemos lo mismo que la mayoría de los ciudadanos de éste país, estén o no acampados en las plazas de nuestras ciudades:
- Una democracia participativa
- Separación de poderes
- Listas abiertas
- Una banca más ética
- Tolerancia cero con la pobreza
- Igualdad de oportunidades
- Una ley electoral justa
- Menos poder para los políticos y más para los ciudadanos, etc.
La democracia puede que sea un sistema malo pero si lo comparas con los demás es un paraíso, nosotros no creemos que haya que reventar el sistema como pretenden algunos, en democracia las cosas se cambian de manera democrática y pacífica, puede ser con sentadas, manifestaciones o cualquier expresión activa no violenta, pero sobre todo se cambia con el voto. El domingo tenemos la oportunidad de cambiar las cosas y no deberíamos de dejarla escapar, que no nos vuelvan a engañar con el voto útil y el inútil, nosotros somos los dueños de esos votos y como adultos responsables sabemos como usarlos.



